domingo, 11 de noviembre de 2018

GATO ENCERRADO

Igor se levantó a la mañana siguiente con algo de resaca. No es que hubiera bebido en exceso, pero cuando bebía alguna copa de más al día siguiente se sentía muy pesado. Mientras Leo y Alfonso dormían, se dispuso a preparar el desayuno para despertar luego a Leo como solo a él le gustaba, con sus besos, pero de repente, vio algo que le inquietó. La ducha estaba sonando, con fuerza, y le resultaba extraño porque de sobra sabía que ambos estaban dormidos. Quiso entrar a ver qué pasaba, pero le daba miedo el que se podía encontrar. Tampoco hizo falta, porque mientras meditaba entre sí entrar o no al baño, la ducha se paró, y a los dos minutos salió un muchacho alto, muscular o, y simplemente tapado con una toalla que le cubría las partes íntimas. Los dos se quedaron un minuto pensando en qué hacer, y al final se acercó el chico a estrecharle la mano mientras estaba todavía empapado de la ducha

-Hola, quién eres?
-Como que quien soy, yo vivo aquí
-Ah, entonces tú eres Leo
-Casi, yo soy Igor, el novio de Leo, y quién eres tú
-Ah, vaya, no me había dicho Alfonso que Leo tenía novio
-Parece ser que Alfonso tampoco nos dijo que iba a dormir acompañado, hubiese preparado sabanas y esas cosas
-No sabía que en esta casa había servicio de habitaciones
-No, pero me gusta que allá donde vivo o vivo con mi pareja más bien, los invitados semientan cómodos....quieres desayunar?
-No Igor, no se queda a desayunar....ya se marchaba.....
-Por qué Alfonso?
-Porque lo que venía a hacer ya lo ha hecho, ya se puede ir a su casa
-Bueno no hace falta que te pongas así
-Bruno ya hemos echado el polvo, o que te pensabas, que ibas a quedarte aquí a pensión completa? Bastante es que te he dejado que te duches
-Que un café no pasa nada, no sea que le de una pájara de camino
-Que no Igor, que se va, y se va

Bruno se vistió rápidamente y se fue dando un portazo, provocando la carcajada tanto de Igor como de Alfonso, carcajadas que terminaron despertando a Leo

-Que es todo este alboroto?
-Es Igor, que de repente le ha dado por tratar a todos mis amantes de una noche como si estuviesen en el Hilton
-Oye que encima que uno trata de ser hospitalario
-Igor, ya aprenderás que cuando Alfonso se traiga a casa a un chico a la mañana siguiente se le echa rápidito y casi sin despedirse
-Vaya, que poco amables
-Ya aprenderás querido las normas que tenemos tu novio y yo, piensa que tú llevas poco con él, nosotros nos conocemos de más tiempo
-Bueno pues a la próxima lo digo que desfilando, vamos que cuando se duche que me de la toalla y corra
-Ves? Más o menos vas aprendiendo. Bueno chicos yo me voy a ir a hacer un poco de ejercicio. Si alguien se apunta
-Nosotros queríamos ir al rastro a ver unos muebles que nos gustaron, luego si quieres a la hora del vermouth quedamos a tomarnos algo
-Como queráis,yo me marcho. Luego nos vemos!
-Hasta luego Alfonso
-Agur!

Leo e Igor se vistieron, y unieron rumbo al recinto en el que se ponían todos los tenderetes que vendían todo lo habido y por haber. Había desde ropa de imitación, hasta muebles y objetos que más que valor económico, tenían valor sentimental. Mucha gente estaba allí porque se dedicaba a ello, pero también había mucha gente que ponía su puesto por necesidad, porque su economía pasaba por apuros, y eso se notaba porque vendía objetos muy personales, marcos de plata, candelabros, lamparas antiguas, recuerdos de épocas pasadas, que tenían un precio sensiblemente inferior al que seguramente tenían, pero por el apremio de sacar dinero lo vendían bastante más barato. Mientras caminaban por los puestos, ambos iban charlando

-Al final que vamos a hacer con la tarjeta de Tamudo, Igor?
-No se, podíamos probar, a ver qué tal nos sale
-Podemos ir que nos hagan la prueba y si valemos para esto pues ya veremos
-Si Leo, pero piensa que yo no quiero dejar de trabajar para lo que he estudiado, por eso me dedique a estudiar educación especial. No me gustaría dejar mi trabajo
-Si nadie ha dicho que dejemos de dedicarnos a lo que hacemos, simplemente es probar y vernos en la situación, y si se nos da bien, pues nos sacamos un dinero extra
-Ya pero me da bastante miedo el hecho de llegar a ser famoso, a tener que seguir la moda estrictamente, el hecho de tener que hacer frente al mundo de la moda y del famoso
-Bueno que vamos a hacer una prueba para Tamudo, no para Anna Wintour y la Vogue
-Esta bien, mira, hacemos la prueba y que sea lo que Dios quiera
-Como quieras, ahora le llamo

Después de comprar un reloj de péndulo, y un par de mesas de cristal para el salón, Leo cogio la tarjeta de Tamudo, y marcó el teléfono. Quedaron para esa misma tarde, a las seis, por lo cual, después de tomar un par de vinos con Alfonso y comer algo rápido, se fueron a un pueblo de las afueras, donde Tamudo tenía una nave en la cual estaba la sede social de su agencia de modelos. Cuando entraron, vieron a un reguero de chavales, muchos de los cuales acababan de cumplir la mayoría de edad, esperando a la puerta de una oficina a que les llamaran por su nombre. Uno a uno iban entrando, esperando, o deseando que alguien les diera la oportunidad de convertirlos en estrellas, muchas veces en vano. Mientras esperaban, salió de su despacho Tamudo, el cual les hizo pasar directamente, saltándose la cola.

-Me alegra veros aquí a los dos, es una grata noticia
-Nos ha costado decidirnos, pero al final hemos dado el paso.
-Me encanta porque tenéis una cara muy fotogénica, y además hacéis una pareja encantadora. Pasad por aquí, que os voy a hacer una sesión de prueba
-Yo casi mejor que me quedo aquí, chicos
-Que pasa Leo?
-Igor, mira a todos estos chicos, son unos niñitos, a lo sumo tendrán diecinueve o veinte años, donde voy yo con la edad que tengo a meterme a modelo?
-Por qué no te puedes meter a modelo, tú tienes algo que no tienen esos chicos, un don natural, tú belleza, venga, anímate
-Déjalo Tamudo, mejor que vaya Igor, que da ma el pelo de chico joven
-Estas seguro Leo?
-Si Igor, tú inténtalo, después ya me cuentas que tal

Igor entró con Tamudo con cara de no entender que estaba pasando, mientras que Leo se sentó en una butaca de poli piel marrón, que daba el pego de ser de cuero auténtica, con las cosas de Igor, mientras esperaba, vio como entraban tres muchachos a la misma sala donde estaban haciéndole las fotos a Igor. Le sorprendió lo jóvenes que eran, y se preguntó si serían mayores de edad. Cuando pasó uno de los chicos, no pudo reprimirse a la hora de hacerle preguntas a uno de los chicos

-Perdona, me puedes contestar a unas preguntas?
-Si, supongo
-Lo primero, que edad tienes?
-Quince años señor
-Quince años? Y tus padres saben que estás aquí? Han firmado un consentimiento?
-La verdad es que no, no lo saben, se lo va a decir a ellos?
-No, de momento, pero el hombre que está adentro, el jefe, os ha pedido ese consentimiento
-No, es más, muchas veces nos dice que no les digamos nada a nuestros padres de lo que hacemos aquí, porque si no nos lo hará pagar
-Como que os lo hará pagar, que clase de cosas que hace con vosotros?
-Muchas veces nos hace posar desnudos, haciendo poses, a los que acceden les he visto en alguna portada de revistas, desfilando en alguna pasarela, a los que no accedemos pues pongo que nos tendremos que buscarnos la vida por otros métodos
-Lo que tendríais que hacer es denunciarlo, eso es abuso, lo sabes
-Lo sé, y lo que hace es un delito, pero como se lo explico a mis padres
-Mira, vamos a hacer una cosa, te voy a dar el teléfono de un amigo mío, es abogado, primero, cuéntale todo lo que ha pasado a tus padres, ellos te apoyarán y te entenderán, luego llamas a este numero, y vas al abogado con tus padres, él os dirá los pasos que tenéis que hacer para denunciarlo, pero esto hay que cortarlo cuanto antes.
-Por qué me quiere ayudar?
-Porque yo hace tiempo pase por algo como lo que tú has pasado, y no quiero que le pase a más gente
-Gracias
-La mejor forma de agradecérmelo es denunciarlo, hazme ese favor, yo voy a llamar a la policia
-Gracias de nuevo

Mientras el chico se marchaba, Leo se apresuró a intentar entrar en la sala en la que se encontraba Igor, pero esta estaba cerrada por dentro, y o podía entrar de ninguna manera. Su nerviosismo aumentaba, y optó por llamar a la policia.

jueves, 18 de octubre de 2018

DE FIESTA POR LA CIUDAD

Esa noche la cena estuvo de lo más animada, entre risas y muchas anécdotas, a los tres se les echo encima la madrugada, y decidieron salir a tomar una copa al bar de ambiente del que Leo había hablado a Alfonso. Mientras Alfonso se fue a la habitación a cambiarse, Leo e Igor hicieron lo mismo en su habitación. Igor abrió la puerta del armario, mientras Leo le observaba fascinado sentado en la cama, de frente a él, sin saber por qué motivo exactamente no podía separar los ojos de ese cuerpo tan diminuto que había conocido hacía apenas dos meses. Mientras seguía absorto en la anatomía de Igor, este estaba sacando una chaqueta de color azul marino, con los ribetes y los botones en color dorado, que parecía ser la chaqueta de un marinero.

-Esta chaqueta es muy bonita
-Te gusta? Te la puedes poner si quieres
-En serio me la dejarías?
-Pues claro, el armario es de los dos, puedes coger lo que quieras
-Pero tú eres más grande que yo, seguro que me quedaría pequeña
-Pues póntela y mira a ver cómo te queda

Igor se puso la chaqueta, y le quedaba perfecta. En ese momento, Leo le agarró por la zona de la cremallera y acercó a Igor hasta que terminó haciendo que se sentará encima suyo. Mientras le acariciaba el pecho, Igor le acariciaba el pelo, deseando los dos que ese momento no se acabará nunca.

-Me alegra y mucho que Alfonso y tú ya os llevéis mejor
-Todas las cosas si se hablan salen mejor Leo
-Tendría que haberte dicho que Alfonso fue mi pareja hace tiempo, pero no pensé que fuera relevante
-Ya está Leo, no pasa nada, ya es pasado....cuéntame, donde vamos a ir?
-Vamos a ir a un bar de ambiente, creo que te va a gustar.
-Un bar de ambiente? Te puedes creer que no he ido nunca a uno?
-En serio?
-En serio. Nunca lo he visto como algo realmente importante en mi vida, creo que eso de encerrarme en un sitio solo para nosotros me parece a estas alturas de la vida bastante fuera de lugar
-Me parece una idea muy interesante y una opinión muy interesante para una persona tan joven, pero piensa que bares de ambiente siempre los ha habido y siempre los va a haber, mira Chueca
-Tampoco he ido jamás a Chueca
-Pues un día te llevaré a Chueca, te va a parecer divertido
-Ya lo veremos
-Bueno vamos a terminar de arreglarnos que Alfonso nos estará esperando
-Si, no hagamos esperar

Leo e Igor se terminaron de vestir, y, cuando salieron al salón vieron a Alfonso sentado en el sillón de tela azul que Leo compro para sentarse a ver la tele, y, que una vez que compro el chaisse longue, quedó en desuso. Cuando salieron por la puerta, los dos se quedaron sorprendidos por lo elegante que se había vestido Alfono, con una americana negra con pedrería que al contacto con la luz llegaba a deslumbrar

-Madre mía, bonita chaqueta!
-Te gusta Igor? Es de Dolce y Gabbana
-Es muy bonita
-Cualquier día te la presto, te va a quedar muy bien, porque más o menos somos de una talla parecida
-Es que no se, una americana de Dolce Gabbana, es demasiado.... Si no es indiscreción, cuánto te ha costado?
-No me gusta hablar de dinero Igor, lo veo poco elegante
-Es por saberlo nada más
-Es parte de un traje, que vale 4800 euros
-4800 euros! Vaya locura
-Era un capricho
-Con eso casi tengo para comer todo el año
-Seguro que con un poco de suerte con el tiempo tendrás para chaquetas de estas créeme, soy un poco bruja y lo veo jajaja
-Menuda bruja estas tú hecha jajaja, venga vamos que al final me quedo en casa con la manta

Los tres se fueron caminando al bar en el que tantas aventuras y fiestas se habían pegado tanto Leo como Alfonso, y los tres iban con la misma sensación, de ir a un sitio nuevo para ellos. Para Igor era ir a un sitio en el que nunca había estado, algo que iba a descubrir en ese momento, y para los otros dos era redescubrir algo que habían abandonado hacía mucho años, ya que Alfonso se había marchado de la ciudad, y, aunque Leo seguía en ella, cuando empezó a salir con Laura, empezaron a dejar de frecuentar sitios en los que hubiese gays, por imposición de esta. Los tres estaban nerviosos, algo excitados, de ahí que el camino hacia la calle en el que estaba situado el local se hiciera casi en silencio.

Cuando llegaron, lo que allí encontraron les dejo con una sensación muy desconcertante. El bar había sido completamente remodelado. Ya no quedaba rastro de aquellas mesas de mármol rosado, y de las sillas roídas con tapicería de leopardo que le daban al local un aire hortera pero con encanto. En su lugar había mesas altas de metacrilato y unos taburetes de cuero rojo, muy modernos pero con nada de calidez, y los cuadros de los artistas de la ciudad se habían sustituido por pósters de las grandes divas gays de la historia: Cher, Madonna, Beyonce, Rihanna, Elton John.....había espacio para las divas patrias, como Mónica Naranjo o Malu, e incluso sitio para personaje tan dispares cómo la Drag Queen RuPaul. A los tres les pareció muy moderno pero muy tópico, muy cuidado pero con nada de personal. Aun así entraron y se pidieron una copa, para después sentarse en una de las mesas, al lado de una estatua de un torso desnudo con un arnés de cuero.

-Pues sí que ha cambiado esto después de tanto tiempo
-Si Alfonso, no lo recordaba así, es tan.....
-Típicamente gay
-No lo podía definir mejor, tú qué opinas Igor?
-No está mal no?
-No te gusta verdad?
-No es que no me guste, es que la gente me mira mucho
-Eres la novedad Igor, todo el mundo está pendiente de ti
-Ya, pero hay gente que no me quita el ojo de encima, me hace sentir incómodo

En ese momento se les acercó un muchacho con barba, que llevaba todo el tiempo observando con detenimiento a Igor desde que había entrado por la puerta. Como no quería entrar directamente a hablar con Igor, directamente se puso a hablar con Alfonso

-Hola, qué tal de dónde sois?
-El y yo somos de aqui, aunque yo llevo un tiempo viviendo fuera, y el es de un pueblo de alrededor, tú?
-Yo soy de Ávila, pero me quedo aquí por estudios, como os llamáis?
-Igor, Alfonso, y Leo
-Encantado chicos....y, dime Igor, que haces por aquí?
-Estoy trabajando aquí cuidando personas mayores
-Que encantador....y esta soltero?
-Esa era la pregunta del millón no?
-JAJAJA, como verás no te he quitado ojo en todo momento
-Si, ya me he fijado, pero siento desilusionarte, pero Leo es mi novio
-Ooooh, vaya, una pena entonces, que os lo paséis bien chicos
-Lo mismo digo, Agur!

Leo estuvo en todo momento callado, analizando la escena detenidamente. Complacido vio como Igor detuvo al chico, el cual ni había dicho su nombre, indicándole que su pareja estaba al lado suyo, y que no tenía nada que hacer. Cuando el muchacho se fue, Leo cogio de la cintura a Igor y le empezó a besar en el cuello.

-Me ha encantado cuando le has dicho que soy tu novio
-No es lo que eres? Pues ya está
-Pero me ha encantado la forma de pararle los pies que has tenido
-A mí esta gente que te entra con el cuchillo me dura un asalto, me parece fuera de sentido que ataquen así tan directamente
-Y a mí me encanta que seas así de directo

Durante el resto de la noche, Alfonso y Leo estuvieron encontrándose con un montón de viejos conocidos de su etapa más loca. Gente con la que habían vivido un montón de aventuras, y a los que el paso del tiempo en muchos casos había causado muchos estragos. Leo y Alfonso se sentían unos chavales al lado de ellos, pese a ser incluso mayores en edad. Mientras bailaban, se les acercó un hombre algo mayor que ellos, con la cabeza afeitada, muy bien vestido, que directamente fue a por Leo e Igor

-Hola
-Buenas
-Os lo tenía que decir, hacéis una pareja increíble, sois muy guapos
-Mucha gracias
-Perdón por la grosería, me llamo Arturo, pero todos me llaman Tamudo, y dirijo una agencia de modelos
-Encantados, nosotros nos llamamos Igor y Leo
-He estado observando un momento, y necesitaría un par de chicos para hacer un pequeño desfile, y creo que me encajáis completamente en el perfil que busco
-Gracias, pero no sé si estamos preparados para ello
-Bueno, no pasa nada, si cambiáis de opinión esta es mi tarjeta
-Muchas gracias
-A vosotros por vuestra atención

Arturo se fue, y Leo e Igor volvieron con Alfonso, el cual estaba muy entretenido con un chico pelirrojo, muy definido de musculatura, el cual no dejaba de hacerle arrumacos. Leo le hizo señas de que ellos dos se iban a casa, y le pasó las llaves, a lo que Alfonso les contesto con el pulgar, dando su ok. Mientras iban de vuelta a casa, Leo e Igor comentaron la oferta de Tamudo

-Tu como lo ves Igor, quieres que nos acerquemos?
-No se Leo, vale que a mí me gusta la moda, y las últimas tendencias, pero no me veo yo desfilando
-A mí no me parece una mala idea, tienes buen cuerpo y eres guapo, podías ganar mucho dinero
-No se Leo....déjame pensarlo
-Lo consultaremos con la almohada.....si es que te dejo dormir
-No me quieres dejar dormir?
-Según estas hoy de guapo.....no

miércoles, 10 de octubre de 2018

CUIDA DE EL

Igor se sentía culpable. No había sido excesivamente amable con Alfonso, más aún cuando se enteró que él y Leo habían sido pareja tiempo atrás. Pero se sintió amenazado. De repente sintió como un peligro que alguien que había compartido calma con el que ahora era su pareja, había vuelto a la casa donde él vivía, a la que hasta ese momento era su habitación, y súbitamente, le entro un ataque de celos que no sabia gestionar. Por eso su reacción seca a cualquier comentario de Alfonso.

Alfonso y Leo se levantaron temprano, para ir a correr al parque que tenían cerca de su casa, como en los viejos tiempos. Mientras tanto, Igor estaba en la cama, dando vueltas, inquieto, pensando, o queriendo imaginarse de que estarían hablando en ese momento, o lo que es peor, lo que pudieran estar haciendo poniendo como excusa el ir a hacer ejercicio. Se levantó de la cama, y se fue a la cocina a prepararse un café, con tal mala suerte que se le cayó la taza, y con uno de los trozos de ella se cortó el dedo, llenándolo todo de sangre. No era un corte profundo, pero era aparatoso, y cuando llegaron Leo y Alfonso de hacer ejercicio, vieron todo manchado de sangre.

-Dios mío Igor que te ha pasado?
-Nada, no ha sido nada, simplemente se me cayó una taza y me he cortado, es más lo escandalosa que es la sangre que otra cosa
-Quieres que te ayude? Ven que te curo la herida
-No soy un niño pequeño Leo, me se curar yo solo, ahora recojo todo este estropicio
-Trae que ya lo hago yo
-No hace falta Alfonso, en serio que lo puedo hacer yo solo, no necesito una niñera, no hace falta que nadie me limpie lo que yo estropeo
-Pero que no es ningún problema!
-Que no pasa nada Alfonso! Estoy bien, ya está, vosotros iros a ducharos, ya me quedo yo recogiendo esto

Alfonso y Leo se miraron sin entender nada, y Leo se marchó a la ducha con ganas de quedarse ahí para saber qué le pasaba a Igor. Mientras Leo se daba una ducha, Alfonso se quedó en la cocina, viendo como Igor recogía el estropicio visiblemente nervioso

-Te pasa algo Igor? No te veo bien
-No, no te preocupes, es solo que.....
-Que pasa? Es por mi?
-No es por ti, es solo que....
-Que te ocurre
-Que a ver, no me esperaba que cuando vinieses a nuestra casa....bueno, a la casa de Leo, me enterara de que tú y él habíais sido pareja
-Bueno, pero eso no es un problema, ahora su pareja eres tú
-Si pero claro, entiende que me dejo descolocado
-Ya te entiendo, no te lo esperabas y piensas que entre nosotros dos puede haber algo todavía
-Si, más o menos....
-Entiendo.....entiendo lo que quieres decir, pero si te sirve para tranquilizarte, Leo y yo no tenemos nada, absolutamente nada, y es más, solo somos amigos, y nos queremos mucho, pero como amigos
-Pensaras que soy un imbecil y un niñato
-No, en absoluto, yo en tu situación hubiese reaccionado igual créeme, igual Leo te tenía que haber contado todo desde el primer momento, e igual no te lo encontrabas todo de repente
-Si, quizá hubiese sentido menos.....
-Celos hacia mi? Comprensible. Eso sí.....
-Que ocurre?
-Si que necesito pedirte un favor
-El cual?
-Quiero que cuides de Leo, y que le vigiles ciertas cosas suyas...
-Que cosas?
-Yo no te he dicho nada, pero, me preocupa que caiga de nuevo en ciertos hábitos.....
-Que hábitos? Me estás asustando
-A ver, cuando Leo y yo lo dejamos, digamos que lo pasó bastante mal, y para aliviar su daño, digamos que bebió más de lo que debía, no quiero que le pase otra vez, no quiero que lo pase como lo pasó en aquella época de su vida, no quiero que se acerque al alcohol, y menos que se acerque a gente que pueda hacer que caiga de nuevo en el alcohol, me entiendes?
-Si, pero no sé a quién te refieres
-Su amiga Laura a mí no me ha parecido nunca trigo limpio, nunca he terminado de fiarme de ella, sería bueno para él y para vuestra relación, que ella no esté demasiado cerca de vosotros, me entiendes ahora?
-Si, ahora sí, y por qué estuvo en ese problema?
-Porque se le juntaron en poco tiempo muchas cosas, él y yo rompimos, se murió su padre, dejo el trabajo.....le tocó digerir muchas cosas en poco tiempo, y, aunque parezca fuerte, cuando se ve muy agobiado es como un niño asustado
-Y por qué me cuentas esto?
-Porque está bastante encariñado contigo, y sé que en cierta parte tú también lo estás tú, si no no me verías como una amenaza. Cuida de el, te lo pido por favor
-Lo haré, créeme que lo haré

En ese momento apareció Leo con un pantalón corto bastante ceñido, el cual marcaba bastante su parte trasera, dejando a los dos boquiabiertos. Leo se quedó esperando una respuesta, a lo que Igor respondió con un silbido de fascinación que provocó la risa de los tres, relajando la tensión que había, y convirtiendo la convivencia entre los tres en algo más llevadero durante todo el tiempo que estuvo Alfonso en casa de ambos

lunes, 8 de octubre de 2018

ALGO QUE DEBERÍAS HABERME CONTADO

Los primeros días de la nueva convivencia entre Leo e Igor fueron ante todo, un ejercicio de supervivencia. Leo se veía de repente invadido en la que hasta ese momento había sido su intimidad, había visto como su armario, el cual decidió que fuera enorme, de repente se quedaba pequeño, ante la avalancha de ropa, zapatos, y demás enseres de Igor. También vio como el baño uno se llenaba de cosas que ni si quiera conocía, y que le hacían gracia. Pese a ser una persona que se cuidaba, en su vida había visto tal cantidad de cremas y ungüentos para todas las partes del cuerpo, cada cual con una finalidad específica, cada una con una misión. Todas las mañanas entrar al baño era una pelea para usar sus cosas sin tener que mover todas las de Igor, aunque de vez en cuando, y preso de la curiosidad, aprovechase que Igor estaba dormido y usase alguna de las cremas, sobre todo las de la cara.

En esa semana, también había notado un cambio de actitud en Igor bastante notable. Había pasado de mover los muebles de su habitación, y siempre pidiendo permiso a Leo, a hacer sugerencias acerca de la decoración de la casa, las cuales Leo agradecía, ya que hasta el mismo se daba cuenta de que la casa, la cual la decoró a su antojo años atrás, se estaba quedando un tanto desfasada. A Leo todo esto le encantaba, porque veía que se implicaba en la casa, en su estado, y en su limpieza.

Un punto aparte era el irse a dormir juntos. Acostumbrado a dormir solo y tener la cama para él solo, tener que compartir la cama con alguien que se movía como una culebra, se destapaba, le daba patadas, roncaba, se subía encima de él......Leo se levantaba muchos días reventado, pero se levantaba contento, porque veía que Igor estaba a gusto, y eso le hacía feliz. Muy feliz

El martes se acercaba, y lo nervios de ambos iban en aumento. Alfonso suponía para Leo una vuelta a los orígenes, a sus comienzos en las relaciones amorosas, a la vida en general, a recordar a como dejó de ser un niño protegido dentro de una burbuja, y empezaba a salir del cascarón. Para Igor era un punto de prueba, de ver hasta qué punto iba en serio una relación que había empezado de una manera traumática, y que había pasado por una fase de tanteo que había resultado demasiado larga y poco gratificante para él, porque muchas veces se había visto arrastrado a hacer la cosas de una manera en la que él hubiera necesitado de más tiempo, y de más tranquilidad para poder sentirse a gusto realizándolas, pero la situación le exigió ir deprisa, y sobre todo, ir a veces a remolque de algo que todavía no había terminado de olvidar.

Cuando llegó el martes, los dos estaban atacados de los nervios. Ambos se habían pasado la noche anterior limpiando la casa a fondo, para que no hubiera nada que incomodara a la visita que estaba a punto de llegar. Estaban agotados, pero nerviosos, porque ninguno de los dos quería que nada fallara en el momento crítico. Cuando al fin llego Alfonso, el y Leo se fundieron en un abrazo que llegó a incomodar a Igor. Después del abrazo, tocaron las presentaciones oficiales

-Que ganas tenía de verte ya Leo, hacía años!
-Ya era hora si, ya era hora! Bienvenido de nuevo!
-Tu debes ser Igor, me han hablado mucho de ti
-Si, soy Igor, encantado
-Eres más guapo de lo que me ha contado Leo, eh!
-Vaya, gracias! Déjame tu maleta, la llevaré a tu habitación
-Y bien, que tal las cosas por esta ciudad?
-Pues poco más o menos Alfonso como tú las dejastes, Sabes de sobra que esta es una ciudad pequeña, y que los cambios aquí van muy poco a poco, y siempre con un cierto tiempo de retraso
-Sigue existiendo el bar este de ambiente al que íbamos siempre?
-Oh, no! Para nada! Los dueños se jubilaron y se fueron a la Costa....estaban muy mayores, y esta ciudad necesitaba un impulso nuevo, gente joven. Así que abrieron otro bar entre dos muchachos, esta bastante bien, tenemos que ir los tres
-Oh, bien! Muy bien. Y bueno Igor, tú a qué te de dedicas?
-Yo me dedico a cuidar a personas mayores
-Un oficio muy bonito si señor, y bueno, en esta casa no se come o que?
-Si, sentaros en el salón que voy preparando algo que comer
-A ello vamos en lo que Igor y yo charlamos

Leo se puso a cocinar pasta, algo que era sencillo y rápido, y que además le gustaba mucho a Alfonso, y sobre todo a Igor. Cuando terminó, preparó la mesa, y los tres se sentaron a comer. Mientras comían, siguieron con la conversación que tenían pendiente.

-Y bueno Igor, viniendo de un pueblo, que tal te has acostumbrado a la vida en la ciudad?
-Pues la verdad es que bien, la ciudad es bastante tranquila, y la vida no es tan mala, no es una ciudad tan fea como la pintaban
-Claro que no Igor, en verdad es una ciudad bien bonita, lo que pasa es que es pequeña, y en nuestro mundo aún es más difícil. Todos nos terminamos conociendo, y al final todos hablamos de todos
-Si, pero imagínate en un pueblo, en el que todo es más pequeño y más rural, y la gente muchas veces no sabe si quiera que eres gay
-Ya, también tienes razón.....pero piensa que aquí la gente es muy conservadora, y aún te mira mal....cuando Leo y yo éramos pareja la gente no miraba raro cuando íbamos de la mano....
-Ah, que tú y Leo fuisteis pareja?
-Si, pero hace de eso muchos años, ahora somos amigos, tranquilo
-Y por qué no me dijiste eso Leo?
-Porque no creí que fuera oportuno decírtelo Igor, no al menos de momento
-Pues igual sí que me lo tenias que haber dicho
-Bueno chicos, no discutáis que de eso hace muchos años Igor, ya casi ni me acuerdo, y te prometo que ahora solo somos grandes amigos
-Si, mejor no discutamos

La comida y la sobremesa continuó entre charlas y risas, pero aun así Igor estaba distante. No le había sentado bien enterarse de mala manera que Leo y Alfonso habían sido pareja hace tiempo, y, aunque ellos juraban y perjuraban que ya no había nada entre ellos, siempre le quedaba la duda de si lo que decían era verdad. Cuando él y Leo se fueron a dormir, Igor no pudo aguantar a soltar lo que pensaba

-Igor estás enfadado?
-No estoy enfadado
-Pues no lo parece
-Me podías haber dicho antes que tú y Alfonso habíais sido pareja
-Por qué?
-Porque me gustaría saber qué íbamos a acoger a alguien que había sido pareja de la que es mi pareja
-Estas celoso?
-Pues celoso no, pero si molesto porque parece que no me querías decir que Alfonso había sido tu pareja
-Y que hubiese cambiado? No hubieras dejado que viniera?
-No hubiese hecho eso, es tu casa, pero sí que estaría prevenido o avisado de otra manera
-No entiendo por qué te pones así porque solo es uno de mis mejores amigos, mi pareja eres tú, no el, y a quien....bueno, eso, eres tú
-Bueno eso que es?
-Lo que tú ya sabes!
-No lo sé, me lo podrías decir?
-A quien quiero! Estás contento?
-Si, pero te podía empezar a costar menos el decirlo
-Ahora vas a ser menos seco con Alfonso?
-Lo intentare, pero piensa que como vea algo raro....
-No vas a ver nada raro porque no va a haberlo
-A ver Leo entiéndeme, él es guapo, musculoso, viste bien, yo yo bajito, delgaducho, él se parece más a ti que yo
-Estas celoso?
-No es celos, pero si pienso que él se parece más a ti que yo
-Pero yo no quiero a alguien que se parezca a mi, quiero que se parezca a ti
-En serio?
-Si, porque me gusta que se parezcan a ti
-Vale, intentare ser más hospitalario
-Así me gusta, ven aquí, que quiero achuchar al bajito escuálido

miércoles, 3 de octubre de 2018

TU ROPA EN MI ARMARIO

Habían pasado dos meses desde la reconciliación en la ducha, y las cosas parecía que se habían serenado entre Leo e Igor. En esos dos meses, habían tenido tiempo para ir conociéndose e ir estrechando lazos, pero Leo tenía la sensacion de que, aunque Igor se había abierto bastante desde el día en que estuvieron a punto de separarse, aún había bastantes cosas en la que era muy cerrado. Nunca o casi nunca hablaba de su familia, le daba bastante apuro el mero hecho de intentar hacer cualquier tipo de presentación oficial, y, lo que era peor, le daba vergüenza intentar que Leo se acercara a sus amigos. Leo aguantaba la situación como podía, pero había veces que sentía la sensación de que se Igor se avergonzaba de el

Esa mañana, amanecía con un sol radiante. Igor estaba trabajando, ya que estaba en el turno de noche, por lo cual Leo se levantó solo ese día. Abrió la cortina de la habitación, y los primeros rayos del sol le ayudaron a despertarse. No había recibido mensajes de Igor, por lo cual supuso que tenía una noche agitada. Se metió en la ducha, y dejó que el agua tibia le quitase la pereza que aún tenía. Cuando se termino de duchar, se dirigió a la cocina a tomar un desayuno repleto de energía: Zumo de naranja fresco, tostadas con queso fresco y membrillo, y un café cargado, aparte de unas fresas, que a Leo le apasionan. Mientras desayunaba, le sonó el teléfono. Pensando que era Igor, y sin mirar, cogio el teléfono y soltó un ¨hola cariño, sin pensar que, quizás, no era Igor quien le estaba llamando.

-Hacia mucho tiempo que no me llamabas cariño
-Ey Alfonso! Qué tal estás?
-Muy bien Leo, hacía mucho tiempo que no sabia de ti
-Porque hacía mucho tiempo que quizá ni me escribías ?
-He estado bastante liado estos meses con el trabajo, por eso he estado muy apartado de la gente
-Bueno y qué tal estás? Cuando vienes a visitarme
-En breve, Leo, en breve. Es más , creo que en poco tiempo te vas a cansar de verme
-Y eso por qué? Te han echado de Barcelona?
-No idiota, nadie me ha echado de Barcelona, solo que me han ofrecido abrir allí una sucursal de la agencia de colocación en la que trabajo, y me han ofrecido ser el gerente de la zona allí
-Eso está muy bien, pero....que dice tu marido?
-Mi marido? Creo que me olvidé de contarte alguna que otra cosa
-Que ha pasado Alfonso?
-Me divorcié hace un par de meses, creo que era lo mejor, ya había pasado mucho tiempo, llevábamos tiempo mal, y decidimos que lo mejor era que nuestros caminos se separaran
-Vaya lo siento.....si necesitas algo....
-Creo que sí que lo necesito. Tú tienes todavía la habitación de tu casa libre?
-Si, bueno, casi si...
-Como es eso de casi si? No quiero que eches a nadie de tu casa solo por acogerme a mi unos días hasta que me terminen de arreglar la casa. Si no puedes directamente me cojo un hotel y ya está
-Si a ver, yo no echaría a nadie de casa, lo que pasa es que en vez de echarle, debería reubicar sus cosas dentro de la casa.
-Y donde las vas a reubicar?
-Directamente en mi habitación. Te comento, llevo viviendo dos meses largos con un chico con el que estoy saliendo
-Vaya! Eso sí que es una buena noticia! Y cuánto tiempo lleváis saliendo
-Dos meses largos
-JAJAJAJA
-De que te ríes?
-O sea que fue empezar a salir y ya le metiste en casa? Eso sí que es precocidad
-Es una larga historia, ya te la contaré cuando vengas. Por cierto, cuando vendrías ?
-De inicio la semana que viene, el martes, te dará tiempo para hacer el traslado?
-Por supuesto que sí! Ahora cuando venga Igor se lo comentaré, a ver que le parece
-Así que se llama Igor? Tengo ganas de conocerle, y de darle un aviso
-Aviso de que Alfonso?
-De que se porte bien contigo, por supuesto. Que no me entere de que te hace daño
-No me hace daño, solo que....
-Solo que que?
-Solo que hay veces que parece que no se toma en serio la relación.
-Bueno pues eso se lo tienes que decir....se lo has dicho?
-No de manera directa.....
-Tu y tu manera directa.......a mí tampoco me decías las cosas, y al final las cosas reventaron de mala manera, recuérdalo
-Si pero al final acabamos siendo muy buenos amigos
-Si, pero recuerdo que tú lo pasaste mal, y yo también porque no entendía que te lo guardaras todo para ti, y veo que lo sigues haciendo
-Bueno, eso es otra historia. Ya te contaré cuando llegues
-Pues si, porque nos tenemos que contar un montón de cosas, y así nos ponemos al día, y me pones al día de los mariquitas de allí, que los tengo muy desubicados
-Tengo ganas de que estés aquí ya, que nos hemos corrido unas fiestas legendarias
-Pues si....bueno te tengo que dejar que tengo que terminar unas gestiones....Vamos hablando!
-Si, me vas diciendo, un beso Alfonso, Hasta pronto!
-Otro para ti, hasta luego!

Cuando colgó, una cierta nostalgia invadió a Leo. Alfonso y el estuvieron saliendo en torno a un año, pero la cosa no cuajó, pero al final quedaron bien y pasaron a ser muy amigos, quizá el mejor amigo que había tenido Leo. Alfonso se desvivía por el, y, aunque en los dos siempre quedo la sensación de saber que hubiera pasado si hubieran continuado, y las cosas hubiesen sido de otra manera, entendieron que su camino tenía que seguir como amigos, y entre ellos se afanaron en que así fuera. Por eso cuando Alfonso le pidió la habitación unos días, Leo aceptó sin dudar. Por eso, y porque era la oportunidad que tenía para que Igor por fin se trasladara definitivamente a su habitación, y al fin hicieran vida de pareja.

Igor llegó poco antes de que Leo se fuera a correr un poco para mantenerse en forma. Estaba cansado, y tenía pocas ganas de hablar, por eso cuando Leo le cogio de las manos y le sentó en el sofá, sabía que le iba a decir algo que no le iba a gustar del todo

-Siéntate Igor, tenemos que hablar
-Que ha pasado Leo?
-A ver te explico. Necesito que quites tus cosas de la habitación
-Y eso por qué? Que ha pasado?
-Porque va a venir alguien unos días a pasar a casa
-Quien va a venir
-Se llama Alfonso, y es un gran amigo mío
-Un gran amigo tuyo? Y que hago yo con mis cosas? Cuando va a venir? Por qué no me lo has dicho antes?
-Si, es un gran amigo tuyo, y no te lo he dicho antes, porque me acaba de avisar. En cuanto a tus cosas....
-Si, porque parece que me estás echando de casa, no se, es en plan búscate la vida que viene un amigo mío y necesito la habitación.
-No quiero que te vayas de casa
-Y entonces qué quieres hacer

En ese momento Leo cogio de nuevo a Igor de las manos, y lo llevó a su habitación, justo en frente del armario

-Ves este armario?
-Si, el tuyo
-Quiero que pase a ser nuestro armario
-Y eso por qué?
-Porque llevamos dos meses, y a veces siento que hacemos más vida de compañeros de piso que de pareja.
-Vale, pero que hacemos con mis libros, mis apuntes, mi ordenador....no sólo es la ropa
-Bueno, hay estanterías en el salón, el ordenador lo puedes poner en el escritorio, tu ropa en mi armario....es decir, que quiero que esta, definitivamente, sea tu casa
-Vale, y que pasará cuando tu amigo se vaya?
-Que las cosas seguirán estando donde las dejemos.
-Vale, y yo qué hago dormiré en la habitación de invitados?
-No, tú dormirás conmigo
-Y por qué ese cambio? No lo entiendo
-Porque quiero que me sientas como tu pareja real, no como alguien con el que te acuestas de vez en cuando
-Pensé que así estabas a gusto
-Por qué pensabas eso?
-Porque desde que pasó lo que pasó no hemos vuelto a hablar del tema, y, sinceramente, yo también tenía ganas de empezar a dormir más contigo
-Y por qué no me lo dijiste?
-Porque me daba miedo a que me dijeras que no, que estábamos bien como estábamos
-Pues era al contrario, lo que tenía ganas era de dormir contigo y de despertarme viéndote la cara
-Me lo podías haber dicho antes, y así no quedaba como un idiota
-Me lo podías haber dicho antes, y así ya llevaríamos un tiempo durmiendo juntos
-Y qué harás con la habitación libre?
-Pues podemos convertirla en un estudio, en una habitación de invitados.....
-Y a quién vamos a invitar a casa?
-A tus padres si vienen del pueblo, a algún amigo, a mí madre, a quien sea....
-Y quieres conocer a mis padres?
-Quieres que les conozca?
-Si quieres hacerlo, si, pero te aviso, son un poco....
-Un poco que?
-Un poco de pueblo
-Y qué pasa porque sean de pueblo? Yo también me he criado en un pueblo
-Que son muy brutos, y, aunque saben lo mío, igual les pareces un poco......
-Un poco que Igor?
-Pijo
-Así que no me les has presentado antes porque piensas que soy muy pijo para ellos? Igual me dejo el entrecejo, me subo el pantalón hasta el sobaco y me pongo una boina encajaré más con ello?
-No es eso idiota, solo que son muy tremendistas, y viven mucho en el pueblo y no salen de allí para apenas nada
-Vale, pues intentare encajar en el mundo rural si tú quieres
-Harías eso por mí?
-Si tú quieres que lo haga, si
-Vale, pues lo haremos
-Y cuando viene tu súper amigo ?
-Alfonso? El martes que viene
-Voy a ir sacando la ropa del armario, y tú vete haciéndome hueco en el tuyo, eso sí cuidado con mis camisas, que para algo caro que tengo
-Y luego soy yo el pijo
-Leo, eres muy pijo, pero eres MI pijo

jueves, 27 de septiembre de 2018

AGUA CALIENTE

Leo se metió en la ducha, deseando que la puerta sonase pronto, y que Igor no tuviese que escuchar sus llantos de rabia y de incomprensión por dejar escapar de una manera tan estúpida a una persona por la que estaba empezando a sentir algo muy especial. Por otro lado, Igor seguía intentando coger fuerzas, pero las maletas pesaban demasiado, parecía que no se quisieran ir de donde empezaban a sentirse muy a gusto y muy tranquilas, al igual que él, después de tantos años sin notar ese sentimiento.

La ducha cogia temperatura, Leo se quitó la bata, y se metió dentro. Mientras el agua corría alrededor de su cuerpo, a él se le derramaban las lágrimas. No quería que Igor se fuera, pero tampoco era capaz de negar que saber que hacía cosas que ante todo le dañaban a sí mismo le daban mucho miedo, pánico, porque él ya sabía lo que era perder a un gran amigo dentro del infierno de las drogas, y mucho menos estaba dispuesto a perder a alguien que le empezaba a importar tanto se perdiese en ese mismo infierno

La puerta no sonaba, Leo se estaba impacientando, y hasta cierto punto, agobiando. Por un lado se moría de ganas de que Igor estuviera allí, que hubiese cambiado de opinión, que deshiciera la maleta, pero sabía que, si en ese momento salía de la ducha y le veía aún ahí, se iba a derrumbar e iba a empezar a llorar como un niño desconsolado, implorando que se quedase, lo cual, a sus treinta y muchos años, iba a resultar muy ridículo.

Mientras tanto, Igor ahí seguía, pensando, de frente a la puerta, como si fuese un niño castigado en el rincón de pensar. En el fondo era un niño castigado, y así se sentía, porque sabía que por una tontería que el sabía que estaba mal, se sentía expulsado del paraíso que en el fondo sabía que era lo que deseaba y necesitaba. por una vez, sintió que el error había sido suyo solamente, y que si quería que la situación se recondujera, el iba a tener que dar el paso. Pero tenía la duda de si Leo iba a poder pasar por alto las disculpas que le diera, y estaba bloqueado, sin saber qué decisión tomar. Finalmente, optó por la decisión drástica, se quito la ropa, y se fue al baño, donde no sabia que Leo, en el fondo también lo estaba esperando.

Cuando se abrió la puerta del baño, a Leo le dio en el corazón un vuelco. Había dado por hecho que Igor se había marchado, por lo que verle aparecer sin ropa, y metiendose en la ducha con el, le dejo en estado de shock. Pero le llenó de alegría, porque en el fondo lo deseaba con todas sus ganas.

-Al final no te has ido
-Lo siento Leo
-Lo qué?
-Que lo siento! Que no debí decirte lo que te dije, que no quiero irme de aquí , y que estate tranquilo, que no voy a volver a consumir drogas, si eso es lo que te hace feliz
-Vale
-Vale?

Igor se quedó esperando la respuesta de Leo, mientras el agua caliente empapaba su pelo rizado y corto. Leo, que empezaba a dibujar una sonrisa que tenía totalmente descolorado a Igor, empezó a acariciar sus hombros, sin decir palabra. Después, empezó a besarlos suavemente, ante la incredulidad de Igor, que esperaba un reproche, una reprimenda, o un gesto de desaprobación , pero en lugar de eso, veía como Leo empezaba a besarle el cuerpo mientras los dos se empapaban

-No piensas decir nada?
-Calla, solo déjate llevar

Leo empezó a besar en los labios a Igor, hasta que este empezó a soltar pequeños suspiros por ellos. Salió de la ducha, y, sin secarse, lo agarro en brazos para sacarlo de la bañera y llevarlo a la cama. Allí empezó a besarle con fuerza, dándole a entender que lo último que hubiese deseado era que abandonara su casa. Cuando acabaron de besarse, Leo apoyo su cabeza sobre el pecho de Igor, mientras esté acariciaba su pelo suavemente

-Quiero que me controles, soy un peligro cuando estoy solo
-Pero no decías que eras una persona libre? Que no podía pretender que te controlara, cuando nos conocemos desde hace una semana?
-Pues me he dado cuenta que necesito que alguien esté a mi lado para evitar que me equivoque, pero que me lo dice de una manera tranquila, sin gritos, sin golpes, llevándome por el buen camino, y creo que esa persona puedes, o debes, ser tu.
-Por qué debo ser yo, Igor ?
-Porque desde el día que te vi, sentí que eras algo diferente, en el café con tu amiga, te veía y sentía ganas de acercarme, porque era como si algo me dijera que quería algo así, en mi vida.
-Es muy pronto para decir esto, es más, no eras el prototipo de persona que quisiera a mi lado, pero.....
-Pero que?
-Pero desde el día que estuvimos hablando, empecé a sentir la necesidad de verte más , hablar más contigo, de tenerte cerca. Eso sí, espero que no vuelvas a ponerme en la disyuntiva que me has puesto antes
-Por qué?
-Porque entonces seré yo el que abra la puerta
-No va a ocurrir más créeme. Quiero cambiar, y que tú veas esos cambios. Quiero que confíes en mí
-Ya confio en ti, no hace falta que cambies, solo quiero que no hagas cosas que sabes que te van a hacer daño
-Si, solo quiero que mi vida siga por el camino que debe de seguir, debe de continuar, por mi bien, por el tuyo, por el de mis padres, que les he dado muchos disgustos, por este camino.
-Y yo te ayudaré, en todo lo que pueda, siempre que te dejes ayudar
-Me va a costar, soy una persona que le cuesta pedir ayuda, que le cuesta decir las cosas, que le cuesta decir que me gusta, y que no
-Pues tendré que enseñarte a decir no, si no quieres hacer algo, o a decir todo lo que sientes, es lo más básico en una relación
-Pero ya tenemos una relación ?
-Si, no sé exactamente qué tipo de relación pero si, es una relación
-Que tipo de relación quieres tener conmigo Leo?
-La que tú quieras que tengamos
-Sabes que me apetece ahora?
-Que quieres hacer Igor
-Es que sabes que me ocurre contigo? Que cada vez que te veo desnudo me dan ganas de hacer muchas cosas, y he pensado que untarte de chocolate....y empezar a lamerte todo el cuerpo....
-Si? Como lo estás haciendo ahora?
-Si, pero con chocolate debes de saber aún más rico
-Pues no tengo chocolate, pero me pongo el pantalón y me bajó a por ello
-Sin él calzoncillo ni nada?
-Si, sin calzoncillos ni nada
-Puedo bajar contigo?
-Si, pero con una condición
-Cuál
-Que bajes igual que yo, así puedo deleitarme acariciandote cuando menos te lo esperes
-Estas viendo cómo me estoy poniendo?
-Si, lo veo
-Y si sigues tocando se pondrá peor
-No te quejes tanto que bien te gusta
-Si es verdad si, me encanta

martes, 25 de septiembre de 2018

ERES LIBRE

El fin de semana se hizo muy largo para Leo. No dejaba de darle vueltas a la cabeza a por qué Igor tenía que recurrir a esas sustancias para estimularse. También pensaba en sí era la única sustancia a la que recurría, o usaba más drogas que esa. No sabia si era el único fallo que podía tener una persona que hasta ese momento se había mostrado de una manera especial, y no sabia si podía tener algún problema de salud derivado de ello. No estaba seguro de querer exponerse a llevar una vida así, o de aguantar a una persona con esos problemas, cuando ya había perdido a algún amigo por el infierno de las drogas. Quería decírselo todo, y no quería decirle nada, y esperar a ver cómo reaccionaba él. Estaba hecho un mar de dudas.

El lunes, a Leo se le hizo el día eterno. Había salido a entrenar pronto por la mañana, y se quedó pendiente de ver si la persona con la que estuvo hablando esa noche, Julio, solía sacar a su perro por el parque que tenía cerca, pero no hubo rastro ni de Julio, ni del perro ni de nadie. Cuando se fue a trabajar, recibió un mensaje de Igor, que había salido ya de casa rumbo a la suya. Tardo mucho en contestarle, y no sabia que ponerle. Simplemente le contestó que cuando llegara que avisara.

A la hora de salir de trabajar, Leo se dio un paseo largo por el parque. Se sentó en el estanque donde estaban los patos bañandose, y se paró a meditar profundamente acerca de lo que empezaba a sentir por Igor, y en ese instante le llegó el mensaje de este diciéndole que acababa de llegar a casa. Leo se levantó y se dirigió tranquilamente a su casa, para hacer fuerzas para decirle todo lo que le quería decir. Cuando llegó, Igor le fue a dar un beso, y la respuesta de Leo le inquietó por fría y distante

-Siéntate Igor, tenemos que hablar
-Ha pasado algo?
-Si, ha pasado, siéntate
-Tu me dirás
-El otro día, ordenando tus cosas, me encontré esto
-Eso que es Leo?
-No te hagas el tonto que sabes de sobra lo que es, es una papelina
-Eso estaba en mi ropa?
-Si, tú eres el dueño de esto?
-Que quieres que te diga, la verdad?
-Pues si, estaría muy bien que me dijeras la verdad
-Esa papelina lleva ahí muchísimo tiempo
-Como que lleva ahí muchísimo tiempo? Entonces es tuya?
-Si, es mía, a ver, te lo reconozco, yo de vez en cuando me meto cocaina, pero no es algo que esté enganchado a ello, yo lo controlo, solo es cuando voy a festivales y en fiestas que hay que aguantar
-Eso no es manera de controlar una fiesta, eso es machacarte la salud
-Pero a ver, que no soy un drogadicto, solo lo consumo ocasionalmente
-Pero podías haberme avisado de eso
-A ver Leo, que de momento no somos nada, no puedes pretender ahora controlarme cuando nos conocemos de hace nada
-Ya, pero después de lo que ha pasado no pretenderás que no me preocupe de lo que haces o no haces, si estás viviendo en mi casa lo lógico es que sepa a qué me atengo contigo
-Es que para esto no sé si me compensa vivir aquí
-Y que vas a hacer, irte a cualquier lado y que te vuelva a zurrar el gilipollas de tu ex? Que quieres exponerte de nuevo? Por lo menos aquí estás un poco a seguro
-A Costa de que, de que me controles como si fueras mi padre? No quiero que seas mi padre, ni si quiera creo que en estas circunstancias seas algo más que un amigo, creo que eres demasiado agobiante
-Pues no te preocupes que no te pienso agobiar, es más, si quieres puedes coger e irte mañana mismo, no quiero resultarte un agobio ni alguien que te proteja sobremanera. Así que si te quieres marchar, eres libre de hacerlo
-Bien, pues mañana recojo mis cosas y me marcho. No quiero ser una carga, ni que estés incómodo en tu propia casa
-Como quieras Igor

Durante toda la noche, ninguno de los dos consiguió pegar ojo, y ambos por el mismo motivo: ambos pensaban que se habían excedido. Pero ninguno de los dos quería dar el brazo a torcer. Leo pensaba que Igor necesitaba un cambio de vida, o por lo menos que fuera más tranquila, e Igor pensaba que, aunque al igual que Leo, empezaba a tener unos sentimientos hacia él, no iba a permitir que nada ni nadie le controlara la vida, más aun después de lo que había pasado.

A la mañana siguiente, cuando se levantó, Leo vio que las maletas de Igor estaban en la puerta. Por un lado, sentía un deseo terrible de pedirle disculpas, y ponerse de rodillas si era necesario para que se quedara en casa, pero no tenía valor de decirlo. No tenía fuerzas para reconocer que se había equivocado. Al rato salió de su habitación Igor, dejando las llaves de casa en el mueble de la entrada

-Al final te vas
-Si Leo, creo que es lo mejor, creo que nos hemos equivocado, y pienso que igual no era el mejor momento para conocernos. Eso sí, que sepas, que lo que has hecho por mí en estos días, no lo voy a olvidar nunca.
-Aún estás a tiempo de cambiar de opinión si así lo deseas
-Gracias Leo, y hasta siempre, eres un tío legal

Leo se fue a dar una ducha, así no vería como Igor salía por la puerta, y además no tendría que ver cómo rompía a llorar por lo absurdo de la situación. Mientras se oía el ruido de la ducha, Igor se quedó un rato delante de la puerta de entrada, intentando coger fuerzas para agarrar las maletas y marchar de allí para siempre.