Leo se metió en la ducha, deseando que la puerta sonase pronto, y que Igor no tuviese que escuchar sus llantos de rabia y de incomprensión por dejar escapar de una manera tan estúpida a una persona por la que estaba empezando a sentir algo muy especial. Por otro lado, Igor seguía intentando coger fuerzas, pero las maletas pesaban demasiado, parecía que no se quisieran ir de donde empezaban a sentirse muy a gusto y muy tranquilas, al igual que él, después de tantos años sin notar ese sentimiento.
La ducha cogia temperatura, Leo se quitó la bata, y se metió dentro. Mientras el agua corría alrededor de su cuerpo, a él se le derramaban las lágrimas. No quería que Igor se fuera, pero tampoco era capaz de negar que saber que hacía cosas que ante todo le dañaban a sí mismo le daban mucho miedo, pánico, porque él ya sabía lo que era perder a un gran amigo dentro del infierno de las drogas, y mucho menos estaba dispuesto a perder a alguien que le empezaba a importar tanto se perdiese en ese mismo infierno
La puerta no sonaba, Leo se estaba impacientando, y hasta cierto punto, agobiando. Por un lado se moría de ganas de que Igor estuviera allí, que hubiese cambiado de opinión, que deshiciera la maleta, pero sabía que, si en ese momento salía de la ducha y le veía aún ahí, se iba a derrumbar e iba a empezar a llorar como un niño desconsolado, implorando que se quedase, lo cual, a sus treinta y muchos años, iba a resultar muy ridículo.
Mientras tanto, Igor ahí seguía, pensando, de frente a la puerta, como si fuese un niño castigado en el rincón de pensar. En el fondo era un niño castigado, y así se sentía, porque sabía que por una tontería que el sabía que estaba mal, se sentía expulsado del paraíso que en el fondo sabía que era lo que deseaba y necesitaba. por una vez, sintió que el error había sido suyo solamente, y que si quería que la situación se recondujera, el iba a tener que dar el paso. Pero tenía la duda de si Leo iba a poder pasar por alto las disculpas que le diera, y estaba bloqueado, sin saber qué decisión tomar. Finalmente, optó por la decisión drástica, se quito la ropa, y se fue al baño, donde no sabia que Leo, en el fondo también lo estaba esperando.
Cuando se abrió la puerta del baño, a Leo le dio en el corazón un vuelco. Había dado por hecho que Igor se había marchado, por lo que verle aparecer sin ropa, y metiendose en la ducha con el, le dejo en estado de shock. Pero le llenó de alegría, porque en el fondo lo deseaba con todas sus ganas.
-Al final no te has ido
-Lo siento Leo
-Lo qué?
-Que lo siento! Que no debí decirte lo que te dije, que no quiero irme de aquí , y que estate tranquilo, que no voy a volver a consumir drogas, si eso es lo que te hace feliz
-Vale
-Vale?
Igor se quedó esperando la respuesta de Leo, mientras el agua caliente empapaba su pelo rizado y corto. Leo, que empezaba a dibujar una sonrisa que tenía totalmente descolorado a Igor, empezó a acariciar sus hombros, sin decir palabra. Después, empezó a besarlos suavemente, ante la incredulidad de Igor, que esperaba un reproche, una reprimenda, o un gesto de desaprobación , pero en lugar de eso, veía como Leo empezaba a besarle el cuerpo mientras los dos se empapaban
-No piensas decir nada?
-Calla, solo déjate llevar
Leo empezó a besar en los labios a Igor, hasta que este empezó a soltar pequeños suspiros por ellos. Salió de la ducha, y, sin secarse, lo agarro en brazos para sacarlo de la bañera y llevarlo a la cama. Allí empezó a besarle con fuerza, dándole a entender que lo último que hubiese deseado era que abandonara su casa. Cuando acabaron de besarse, Leo apoyo su cabeza sobre el pecho de Igor, mientras esté acariciaba su pelo suavemente
-Quiero que me controles, soy un peligro cuando estoy solo
-Pero no decías que eras una persona libre? Que no podía pretender que te controlara, cuando nos conocemos desde hace una semana?
-Pues me he dado cuenta que necesito que alguien esté a mi lado para evitar que me equivoque, pero que me lo dice de una manera tranquila, sin gritos, sin golpes, llevándome por el buen camino, y creo que esa persona puedes, o debes, ser tu.
-Por qué debo ser yo, Igor ?
-Porque desde el día que te vi, sentí que eras algo diferente, en el café con tu amiga, te veía y sentía ganas de acercarme, porque era como si algo me dijera que quería algo así, en mi vida.
-Es muy pronto para decir esto, es más, no eras el prototipo de persona que quisiera a mi lado, pero.....
-Pero que?
-Pero desde el día que estuvimos hablando, empecé a sentir la necesidad de verte más , hablar más contigo, de tenerte cerca. Eso sí, espero que no vuelvas a ponerme en la disyuntiva que me has puesto antes
-Por qué?
-Porque entonces seré yo el que abra la puerta
-No va a ocurrir más créeme. Quiero cambiar, y que tú veas esos cambios. Quiero que confíes en mí
-Ya confio en ti, no hace falta que cambies, solo quiero que no hagas cosas que sabes que te van a hacer daño
-Si, solo quiero que mi vida siga por el camino que debe de seguir, debe de continuar, por mi bien, por el tuyo, por el de mis padres, que les he dado muchos disgustos, por este camino.
-Y yo te ayudaré, en todo lo que pueda, siempre que te dejes ayudar
-Me va a costar, soy una persona que le cuesta pedir ayuda, que le cuesta decir las cosas, que le cuesta decir que me gusta, y que no
-Pues tendré que enseñarte a decir no, si no quieres hacer algo, o a decir todo lo que sientes, es lo más básico en una relación
-Pero ya tenemos una relación ?
-Si, no sé exactamente qué tipo de relación pero si, es una relación
-Que tipo de relación quieres tener conmigo Leo?
-La que tú quieras que tengamos
-Sabes que me apetece ahora?
-Que quieres hacer Igor
-Es que sabes que me ocurre contigo? Que cada vez que te veo desnudo me dan ganas de hacer muchas cosas, y he pensado que untarte de chocolate....y empezar a lamerte todo el cuerpo....
-Si? Como lo estás haciendo ahora?
-Si, pero con chocolate debes de saber aún más rico
-Pues no tengo chocolate, pero me pongo el pantalón y me bajó a por ello
-Sin él calzoncillo ni nada?
-Si, sin calzoncillos ni nada
-Puedo bajar contigo?
-Si, pero con una condición
-Cuál
-Que bajes igual que yo, así puedo deleitarme acariciandote cuando menos te lo esperes
-Estas viendo cómo me estoy poniendo?
-Si, lo veo
-Y si sigues tocando se pondrá peor
-No te quejes tanto que bien te gusta
-Si es verdad si, me encanta
jueves, 27 de septiembre de 2018
martes, 25 de septiembre de 2018
ERES LIBRE
El fin de semana se hizo muy largo para Leo. No dejaba de darle vueltas a la cabeza a por qué Igor tenía que recurrir a esas sustancias para estimularse. También pensaba en sí era la única sustancia a la que recurría, o usaba más drogas que esa. No sabia si era el único fallo que podía tener una persona que hasta ese momento se había mostrado de una manera especial, y no sabia si podía tener algún problema de salud derivado de ello. No estaba seguro de querer exponerse a llevar una vida así, o de aguantar a una persona con esos problemas, cuando ya había perdido a algún amigo por el infierno de las drogas. Quería decírselo todo, y no quería decirle nada, y esperar a ver cómo reaccionaba él. Estaba hecho un mar de dudas.
El lunes, a Leo se le hizo el día eterno. Había salido a entrenar pronto por la mañana, y se quedó pendiente de ver si la persona con la que estuvo hablando esa noche, Julio, solía sacar a su perro por el parque que tenía cerca, pero no hubo rastro ni de Julio, ni del perro ni de nadie. Cuando se fue a trabajar, recibió un mensaje de Igor, que había salido ya de casa rumbo a la suya. Tardo mucho en contestarle, y no sabia que ponerle. Simplemente le contestó que cuando llegara que avisara.
A la hora de salir de trabajar, Leo se dio un paseo largo por el parque. Se sentó en el estanque donde estaban los patos bañandose, y se paró a meditar profundamente acerca de lo que empezaba a sentir por Igor, y en ese instante le llegó el mensaje de este diciéndole que acababa de llegar a casa. Leo se levantó y se dirigió tranquilamente a su casa, para hacer fuerzas para decirle todo lo que le quería decir. Cuando llegó, Igor le fue a dar un beso, y la respuesta de Leo le inquietó por fría y distante
-Siéntate Igor, tenemos que hablar
-Ha pasado algo?
-Si, ha pasado, siéntate
-Tu me dirás
-El otro día, ordenando tus cosas, me encontré esto
-Eso que es Leo?
-No te hagas el tonto que sabes de sobra lo que es, es una papelina
-Eso estaba en mi ropa?
-Si, tú eres el dueño de esto?
-Que quieres que te diga, la verdad?
-Pues si, estaría muy bien que me dijeras la verdad
-Esa papelina lleva ahí muchísimo tiempo
-Como que lleva ahí muchísimo tiempo? Entonces es tuya?
-Si, es mía, a ver, te lo reconozco, yo de vez en cuando me meto cocaina, pero no es algo que esté enganchado a ello, yo lo controlo, solo es cuando voy a festivales y en fiestas que hay que aguantar
-Eso no es manera de controlar una fiesta, eso es machacarte la salud
-Pero a ver, que no soy un drogadicto, solo lo consumo ocasionalmente
-Pero podías haberme avisado de eso
-A ver Leo, que de momento no somos nada, no puedes pretender ahora controlarme cuando nos conocemos de hace nada
-Ya, pero después de lo que ha pasado no pretenderás que no me preocupe de lo que haces o no haces, si estás viviendo en mi casa lo lógico es que sepa a qué me atengo contigo
-Es que para esto no sé si me compensa vivir aquí
-Y que vas a hacer, irte a cualquier lado y que te vuelva a zurrar el gilipollas de tu ex? Que quieres exponerte de nuevo? Por lo menos aquí estás un poco a seguro
-A Costa de que, de que me controles como si fueras mi padre? No quiero que seas mi padre, ni si quiera creo que en estas circunstancias seas algo más que un amigo, creo que eres demasiado agobiante
-Pues no te preocupes que no te pienso agobiar, es más, si quieres puedes coger e irte mañana mismo, no quiero resultarte un agobio ni alguien que te proteja sobremanera. Así que si te quieres marchar, eres libre de hacerlo
-Bien, pues mañana recojo mis cosas y me marcho. No quiero ser una carga, ni que estés incómodo en tu propia casa
-Como quieras Igor
Durante toda la noche, ninguno de los dos consiguió pegar ojo, y ambos por el mismo motivo: ambos pensaban que se habían excedido. Pero ninguno de los dos quería dar el brazo a torcer. Leo pensaba que Igor necesitaba un cambio de vida, o por lo menos que fuera más tranquila, e Igor pensaba que, aunque al igual que Leo, empezaba a tener unos sentimientos hacia él, no iba a permitir que nada ni nadie le controlara la vida, más aun después de lo que había pasado.
A la mañana siguiente, cuando se levantó, Leo vio que las maletas de Igor estaban en la puerta. Por un lado, sentía un deseo terrible de pedirle disculpas, y ponerse de rodillas si era necesario para que se quedara en casa, pero no tenía valor de decirlo. No tenía fuerzas para reconocer que se había equivocado. Al rato salió de su habitación Igor, dejando las llaves de casa en el mueble de la entrada
-Al final te vas
-Si Leo, creo que es lo mejor, creo que nos hemos equivocado, y pienso que igual no era el mejor momento para conocernos. Eso sí, que sepas, que lo que has hecho por mí en estos días, no lo voy a olvidar nunca.
-Aún estás a tiempo de cambiar de opinión si así lo deseas
-Gracias Leo, y hasta siempre, eres un tío legal
Leo se fue a dar una ducha, así no vería como Igor salía por la puerta, y además no tendría que ver cómo rompía a llorar por lo absurdo de la situación. Mientras se oía el ruido de la ducha, Igor se quedó un rato delante de la puerta de entrada, intentando coger fuerzas para agarrar las maletas y marchar de allí para siempre.
El lunes, a Leo se le hizo el día eterno. Había salido a entrenar pronto por la mañana, y se quedó pendiente de ver si la persona con la que estuvo hablando esa noche, Julio, solía sacar a su perro por el parque que tenía cerca, pero no hubo rastro ni de Julio, ni del perro ni de nadie. Cuando se fue a trabajar, recibió un mensaje de Igor, que había salido ya de casa rumbo a la suya. Tardo mucho en contestarle, y no sabia que ponerle. Simplemente le contestó que cuando llegara que avisara.
A la hora de salir de trabajar, Leo se dio un paseo largo por el parque. Se sentó en el estanque donde estaban los patos bañandose, y se paró a meditar profundamente acerca de lo que empezaba a sentir por Igor, y en ese instante le llegó el mensaje de este diciéndole que acababa de llegar a casa. Leo se levantó y se dirigió tranquilamente a su casa, para hacer fuerzas para decirle todo lo que le quería decir. Cuando llegó, Igor le fue a dar un beso, y la respuesta de Leo le inquietó por fría y distante
-Siéntate Igor, tenemos que hablar
-Ha pasado algo?
-Si, ha pasado, siéntate
-Tu me dirás
-El otro día, ordenando tus cosas, me encontré esto
-Eso que es Leo?
-No te hagas el tonto que sabes de sobra lo que es, es una papelina
-Eso estaba en mi ropa?
-Si, tú eres el dueño de esto?
-Que quieres que te diga, la verdad?
-Pues si, estaría muy bien que me dijeras la verdad
-Esa papelina lleva ahí muchísimo tiempo
-Como que lleva ahí muchísimo tiempo? Entonces es tuya?
-Si, es mía, a ver, te lo reconozco, yo de vez en cuando me meto cocaina, pero no es algo que esté enganchado a ello, yo lo controlo, solo es cuando voy a festivales y en fiestas que hay que aguantar
-Eso no es manera de controlar una fiesta, eso es machacarte la salud
-Pero a ver, que no soy un drogadicto, solo lo consumo ocasionalmente
-Pero podías haberme avisado de eso
-A ver Leo, que de momento no somos nada, no puedes pretender ahora controlarme cuando nos conocemos de hace nada
-Ya, pero después de lo que ha pasado no pretenderás que no me preocupe de lo que haces o no haces, si estás viviendo en mi casa lo lógico es que sepa a qué me atengo contigo
-Es que para esto no sé si me compensa vivir aquí
-Y que vas a hacer, irte a cualquier lado y que te vuelva a zurrar el gilipollas de tu ex? Que quieres exponerte de nuevo? Por lo menos aquí estás un poco a seguro
-A Costa de que, de que me controles como si fueras mi padre? No quiero que seas mi padre, ni si quiera creo que en estas circunstancias seas algo más que un amigo, creo que eres demasiado agobiante
-Pues no te preocupes que no te pienso agobiar, es más, si quieres puedes coger e irte mañana mismo, no quiero resultarte un agobio ni alguien que te proteja sobremanera. Así que si te quieres marchar, eres libre de hacerlo
-Bien, pues mañana recojo mis cosas y me marcho. No quiero ser una carga, ni que estés incómodo en tu propia casa
-Como quieras Igor
Durante toda la noche, ninguno de los dos consiguió pegar ojo, y ambos por el mismo motivo: ambos pensaban que se habían excedido. Pero ninguno de los dos quería dar el brazo a torcer. Leo pensaba que Igor necesitaba un cambio de vida, o por lo menos que fuera más tranquila, e Igor pensaba que, aunque al igual que Leo, empezaba a tener unos sentimientos hacia él, no iba a permitir que nada ni nadie le controlara la vida, más aun después de lo que había pasado.
A la mañana siguiente, cuando se levantó, Leo vio que las maletas de Igor estaban en la puerta. Por un lado, sentía un deseo terrible de pedirle disculpas, y ponerse de rodillas si era necesario para que se quedara en casa, pero no tenía valor de decirlo. No tenía fuerzas para reconocer que se había equivocado. Al rato salió de su habitación Igor, dejando las llaves de casa en el mueble de la entrada
-Al final te vas
-Si Leo, creo que es lo mejor, creo que nos hemos equivocado, y pienso que igual no era el mejor momento para conocernos. Eso sí, que sepas, que lo que has hecho por mí en estos días, no lo voy a olvidar nunca.
-Aún estás a tiempo de cambiar de opinión si así lo deseas
-Gracias Leo, y hasta siempre, eres un tío legal
Leo se fue a dar una ducha, así no vería como Igor salía por la puerta, y además no tendría que ver cómo rompía a llorar por lo absurdo de la situación. Mientras se oía el ruido de la ducha, Igor se quedó un rato delante de la puerta de entrada, intentando coger fuerzas para agarrar las maletas y marchar de allí para siempre.
COMO DECIR LAS COSAS
Leo se despertó sobresaltado. Veía que Igor estaba teniendo otra vez una pesadilla, pero esa noche ya sabia como actuar. Le pasó la mano por la frente y le acarició el pecho, haciendo que, junto a los besos en el hombro él se relajara. A la mañana siguiente, Igor tenía viaje al pueblo, por lo que se quedaba sólo todo el fin de semana.
-Estas seguro de ir allí, después de todo lo que ha pasado?
-Si Leo, tengo que ver a mis padres, y tengo que llevarles unos papeles, pero tranquilo que vuelvo
-Yo solo quiero que ese indeseable no te haga más daño, me entiendes?
-Si, pero en teoría ya tengo a mi guardaespaldas
-Tampoco quiero sobre protegerte, pero quiero que no te haga daño, solo es eso, nada más
-Esta bien, lo tendré en cuenta, me vas a dar un beso de despedida?
-Uno y todos los que tú quieras
Igor y Leo se despidieron con un beso largo, intenso, que a punto estuvo de provocar que Leo no dejará marchar a Igor a su pueblo. Cuando finalmente salió por la puerta, Leo se tumbó de nuevo desnudo sobre la cama, y empezó a pensar, en lo rápido que estaba pasando todo. En lo rápido que estaba cogiéndole cariño. Quizás fuese porque le veía débil, quizás porque sentía algo que hacía mucho tiempo que no sentía , empezaba a sentirse a gusto con la idea de que estuviese cerca de él. Pero no quería adelantar acontecimientos y forzar las cosas. Todo acababa de empezar, y por eso no quería que fuesen demasiado deprisa y estropearlo demasiado pronto
Según pasaba la tarde, le daba cada vez más pereza levantarse de la cama. Las horas se hacían eternas, y él se sentía cada vez más protegido entre las mantas, por eso no quería que nada ni nadie le estropease su momento de relax. Pero ahí estaba Laura, dispuesta a intentar estropearle su momento Zen
-Que haces guapo? Te apetece salir esta noche a tomar algo?
-No creo Laura. Hoy estoy demasiado cansado física y mentalmente, y recuerda que el sábado que viene tengo la media maratón, y esta semana la he dejado muy aparcada entre la cocina y demás historias
-Una de esas historias es el vasquito?
-Si, una de esas historias es el vasquito
-Que tal, ya os habéis conocido? Habéis tomado algo?
-Se puede decir que hemos acelerado mucho en poco tiempo, y que a veces me da todo una sensación de vértigo enorme
-Como que habéis acelerado? Ya os habéis acostado?
-Se puede decir que le tengo de....compañero de piso?
-Como?? Te has vuelto loco?
-No, pero él necesitaba un techo donde cobijarse, y a mí me sobra una habitación, así que le ofrecí que viviera conmigo
-Cuantas veces te he dicho que no metas a tu casa a cualquiera....mira lo que me pasó a mi
-A ti te pasó que cuando te llevaste a vivir a tu pareja llevabais ya más de tre años, y que luego metía en tu cama a la primera que se le arrimaba
-Pero no te fíes, es que a mí no se me ocurre tal disparate
-Por eso estás como estas, cuarentona y solterona
-Gracias por lo que me toca!
-Es verdad. En la vida hay que conocer a la gente y dar votos de confianza. Y tú no das eso. Aparte de que siempre vas de diva por la vida y tampoco es que seas una de las Kardashian.
-Porque lo primero es que me quiero a mi misma
-Pues quiere un poquito más a los demás.
-Y el señorito se va a quedar mucho tiempo en tu casa?
-Todo el que él estime necesario
-Espero que luego no vengas a decirme que tenía razón
-Espero no tener que hacerlo
Leo colgó a Laura con cajas destempladas. Odiaba cuando se ponía en posición de voz de la razón, más cuando su vida amorosa no había sido nunca un ejemplo a seguir. Leo la tenía cariño, pero sabía que ella era una persona muy dominante, que no aceptaba un no como respuesta, y que cada vez que algo se la torcía, o alguien se interponía en sus objetivos, hacia todo lo posible y lo imposible por sacarla de en medio. Leo, y muchas de las personas con las que había intentado tener algún tipo de relación, ya había sufrido en sus carnes los ataques de celos de Laura, pero esta vez algo le decía que no iba a ser ella la que iba a ser un obstáculo, y, que, si había que desembarazarse de ella, lo haría sin ningún tipo de miramiento.
Leo se puso a limpiar, porque cuando estaba tenso era lo que mejor le relajaba. Y además, habiendo llegado Igor a su casa era lo mejor que podía hacer, porque la casa era una leonera. Mientras recogía las cosas de Igor para colocarlas en su habitación, de uno de los bolsillos de la chaqueta se cayó un papel blanco. Al principio no le dio más importancia, hasta que fue a recogerlo. Cuando lo cogio del suelo, noto que dentro de ese papel había un polvo blanco, que no había que ser un experto criminólogo para saber de qué tipo de polvo blanco se trataba.
La primera reacción de Leo fue quedarse en shock. No se terminaba de creer lo que estaba ocurriendo. O mejor dicho, no quería creerse lo que ocurría. De repente, la imagen bucólica y angelical que había construido de Igor había saltado por los aires, y no sabia ni cómo reaccionar. No sabia como preguntárselo, y mucho menos cómo reaccionaría el a la pregunta que le quería hacer. Ni si quiera sabia como quería hacerle la pregunta.
A Leo le costó reaccionar, y cuando reaccionó, sintió que la casa se le estaba echando encima, que se agobiaba por dentro. Por eso se calzó las mallas de deporte y una sudadera vieja que tenía, y se lanzó a correr como un loco por la ciudad, para expulsar toda la rabia que sentía en ese momento. Mientras corría, no sabia que le iba a decir a Igor, ni si quiera como iba a reaccionar Igor a lo que le dijera, ni cómo iba a continuar todo aquello que había empezado hace poco. Todo le daba vueltas, y todo eran interrogantes.
Hubo un momento en el que a Leo le empezó a faltar la respiración. Ese fue el momento en el que se sentó y empezó a tomar un poco de aire. Se había pasado de la cuenta, y necesitaba un poco de oxígeno para evitar el desmayarse. En ese instante, se le acercó un transeúnte que paseaba al perro. Su pinta parecía intimidatoria, pero cuando se acercó a hablar con él se dio cuenta que las apariencias engañan.
-Te encuentras bien? Necesitas ayuda?
-No gracias, solo es coger un poco de resuello
-Hay veces que es mejor respirar para coger impulso
-Si, pero tampoco es bueno respirar mucho, ni estar mucho tiempo parado, porque te da por pensar
-Y pensar es malo?
-A veces si, créeme que si
-Perdón por abordarte así, es que pensaba que te ahogabas
-No te preocupes, te agradezco la atención
-Yo me llamo Julio y tú?
-Leonardo, encantado
-Un placer. Y cuéntame, en que piensas, si no es mucha indiscreción
-En que a veces te haces una idea de las personas que no es la correcta
-Pero esto es así, hasta que no pasa un tiempo y no conoces a una persona no sabes a qué te atienes.
-Pero y si lo que ves no te gusta
-Pues puedes intentar hacer que lo cambie, puedes aceptarlo y mirar a otro lado, o bien puedes cortar por lo sano y hacer que eso marque una decisión. Ahora bien, dejarías que algo que no te guste de una persona marque lo que sientes por ella?
-No lo sé, en verdad, no sé exactamente qué siento, no sé si quiera si siento
-Eso lo tienes que reflexionar, y una vez que reflexiones, toma la decisión mirando a la cara de la otra persona. Créeme, es lo mejor
-Gracias
-Bueno no te molesto más, un placer y espero que esta conversación te haya servido para algo
-La tendré en cuenta, muchas gracias
Leo veía como ese hombre al que no conocía de nada, le había dado un consejo que no había escuchado jamás. No entendía nada, pero se dio cuenta de que hay gente que de vez en cuando se preocupaba de otra gente, sin importar si le conocía o no. Mientras paseaba de vuelta a casa, estuvo dándole vueltas a la cabeza de como le iba a decir a Igor todo lo que había pasado.
viernes, 14 de septiembre de 2018
LO PROMETIDO ES DEUDA
Leo llegó a casa a eso de las nueve de la tarde. Cuando apareció por casa, entró rápidamente al aseo para limpiarse las manos, e intentar disimular las heridas de la pelea en la medida de lo posible. Cuando salió del baño, allí estaba Igor, esperándole a la puerta de la cocina
-Que tarde que has llegado no?
-Tuve un pequeño incidente cuando salí de trabajar
-Y esas heridas de las manos? Que te ha pasado?
-Me caí cuando salía de trabajar. Hiciste algo de cena?
-Si, la cena ya la tengo hecha. Te gustan las berenjenas?
-Si, mucho
-Las he hecho rellenas de carne, espero que te gusten
-Seguro que me encantarán. Voy a poner la mesa
-Vale
Igor le dio un beso en la boca a Leo, y este entró rápidamente en la cocina a poner la mesa. Mientras sacaba los platos de la alacena, Igor se fijó en que Leo hacía gestos de dolor cada vez que movía los nudillos, lo cual le hacía sospechar de que no era precisamente una caída lo que le había pasado. Pero no dijo nada. Tampoco Leo había dado motivos para sospechar, y no sabia que Leo había salido bastante antes de trabajar.
La cena transcurrió en un ambiente un tanto incomodo. Leo comía bastante silencioso, e Igor intentaba preocuparse por el estado de salud de sus manos, a lo cual Leo respondía con evasivas.
-En serio que estas bien? Veo que te duelen las manos
-Todavía me duelen un poco, pero se me pasará
-Que tal te ha ido el día en el trabajo?
-Pues bien, ha sido un día tranquilo....te has fijado en que estamos teniendo una conversación de casados?
-Si, pero no estamos casados, y de momento no creo que yo me vaya a casar.
-Anda, y por qué no?
-Porque soy demasiado joven, tengo mucho tiempo para disfrutar de la vida, y no creo que de momento me vea llevando una vida de ¨marido de¨
-Bueno, no te estoy diciendo nada....yo sí que me veo en un tiempo casado
-Y con niños?
-Bueno, lo de los niños todavía no me lo he planteado, pero no te digo yo que no...
-A mí me gustaría tener un hijo, pero ya te digo y te repito que aún soy muy joven para ello
-Tiempo al tiempo....no tenía previsto ponerte el anillo en el dedo ya....llevamos una semana conociéndonos...
-Si, pero esta semana ha sido una semana muy bonita, has estado todos los días preocupándote por mi, y a pesar de lo que me ocurrió con Adrian, ha sido una semana muy bonita....
-Y según nos vayamos conociendo, intentare que vaya siendo más bonita
-Lo harías por mí?
-Si las cosas siguen así y sigues siendo así, si
Cuando terminaron de cenar, Igor se levantó de la mesa, y se sentó encima de Leo, frente a frente. Le empezó a besar en la boca, y se puso a hacer movimientos con la cintura, provocando a Leo
-Recuerda que tienes que comerte el postre Leo
Leo le agarró de la cintura y lo amarró fuertemente, levantándolo en el aire mientras le mordisqueaba el cuello, llevándoselo así a la cama. Después de tumbarlo, le quitó el albornoz que aún llevaba puesto, dejándolo completamente desnudo. Igor fue quitando la ropa de Leo, y empezó a besarle todo el cuerpo, para, acto seguido, recibir la misma respuesta de él.
Cuando acabaron, Leo empezó a besar y a arañar suavemente la espalda de Igor, haciendo que este emitiera suaves gemidos de placer. Leo respiraba aún fuerte, y, sin dejar de jadear, continuó besando su espalda hasta que se quedo dormido de puro cansancio sobre él
A la madrugada, un mensaje de whatsapp despertó a Igor, y, de rebote, a Leo. Era Carlota, la amiga de Igor, la cual nunca solía mandar un mensaje a esas horas, por lo que Igor se preocupó. Cuando abrió el mensaje, vio una captura de pantalla del instagram de Adrian, con la cara amoratada, y de repente se acordó de las manos de Leo
-Has visto lo que le han hecho a Adrian?
-Que le han hecho?
-Le han reventado la cara
-Pues qué quieres que te diga Igor, se lo tiene merecido
-Leo....
-Que pasa
-Tienes las manos magulladas....
-Y?
-Me puedes responder a una pregunta? Y hacerlo con la mayor sinceridad?
-Si
-Tu no tienes nada que ver con lo que le ha ocurrido a Adrian, verdad?
-En serio crees que le haría yo eso a ese mal nacido?
-Esta mañana parecías muy dispuesto a matarlo
-Pero me hiciste prometer que no le haría nada
-Y no quiero que te manches las manos por él, no merece la pena
-Por cierto, por qué puso Adrian en tu coche lo de chapero
-Preferiría no hablar ahora de ese tema ahora.
-Por qué? A mí no me preocupa lo que hayas hecho en el pasado
-En serio?
-Para nada. Mientras no lo hicieras ahora, todos nos equivocamos
-Tu serias capaz de tener una relación con alguien que lo haya hecho?
-Si, bueno, contigo si
-Por qué conmigo si
-Porque ya te digo que todos nos equivocamos una vez.....
-Lo mío fue por necesidad
-Por necesidad?
-Vivía con Adrian, él estaba en paro, yo trabajaba a media jornada, y no nos llegaba el dinero....al principio Adrian no sabia nada, pero cuando se enteró...
-Que hizo ?
-Empezó a sacar beneficio de ello. Me buscaba los clientes, me obligaba a irme con gente....y empezó a controlar lo que ganaba
-Se convirtió en tu chulo
-Al principio lo acepte, porque como pensé que lo aceptaba mejor que supiera dónde iba o con quién iba para que estuviese tranquilo....pero luego, cuando me negaba a ir con alguien, se ponía violento
-Como alguien puede ser tan miserable
-Porque detrás había alguien que le quería con locura, pero luego se fue convirtiendo en un infierno del cual no sabia como salir, porque cada vez que lo intentaba me amenazaba con contarle todo a mis padres.
-Tu tranquilo, porque él ya no está en tu vida, y, en lo que esté yo, no se acercará más a ti.
-Me lo prometes?
-Te lo prometo.
-Que tarde que has llegado no?
-Tuve un pequeño incidente cuando salí de trabajar
-Y esas heridas de las manos? Que te ha pasado?
-Me caí cuando salía de trabajar. Hiciste algo de cena?
-Si, la cena ya la tengo hecha. Te gustan las berenjenas?
-Si, mucho
-Las he hecho rellenas de carne, espero que te gusten
-Seguro que me encantarán. Voy a poner la mesa
-Vale
Igor le dio un beso en la boca a Leo, y este entró rápidamente en la cocina a poner la mesa. Mientras sacaba los platos de la alacena, Igor se fijó en que Leo hacía gestos de dolor cada vez que movía los nudillos, lo cual le hacía sospechar de que no era precisamente una caída lo que le había pasado. Pero no dijo nada. Tampoco Leo había dado motivos para sospechar, y no sabia que Leo había salido bastante antes de trabajar.
La cena transcurrió en un ambiente un tanto incomodo. Leo comía bastante silencioso, e Igor intentaba preocuparse por el estado de salud de sus manos, a lo cual Leo respondía con evasivas.
-En serio que estas bien? Veo que te duelen las manos
-Todavía me duelen un poco, pero se me pasará
-Que tal te ha ido el día en el trabajo?
-Pues bien, ha sido un día tranquilo....te has fijado en que estamos teniendo una conversación de casados?
-Si, pero no estamos casados, y de momento no creo que yo me vaya a casar.
-Anda, y por qué no?
-Porque soy demasiado joven, tengo mucho tiempo para disfrutar de la vida, y no creo que de momento me vea llevando una vida de ¨marido de¨
-Bueno, no te estoy diciendo nada....yo sí que me veo en un tiempo casado
-Y con niños?
-Bueno, lo de los niños todavía no me lo he planteado, pero no te digo yo que no...
-A mí me gustaría tener un hijo, pero ya te digo y te repito que aún soy muy joven para ello
-Tiempo al tiempo....no tenía previsto ponerte el anillo en el dedo ya....llevamos una semana conociéndonos...
-Si, pero esta semana ha sido una semana muy bonita, has estado todos los días preocupándote por mi, y a pesar de lo que me ocurrió con Adrian, ha sido una semana muy bonita....
-Y según nos vayamos conociendo, intentare que vaya siendo más bonita
-Lo harías por mí?
-Si las cosas siguen así y sigues siendo así, si
Cuando terminaron de cenar, Igor se levantó de la mesa, y se sentó encima de Leo, frente a frente. Le empezó a besar en la boca, y se puso a hacer movimientos con la cintura, provocando a Leo
-Recuerda que tienes que comerte el postre Leo
Leo le agarró de la cintura y lo amarró fuertemente, levantándolo en el aire mientras le mordisqueaba el cuello, llevándoselo así a la cama. Después de tumbarlo, le quitó el albornoz que aún llevaba puesto, dejándolo completamente desnudo. Igor fue quitando la ropa de Leo, y empezó a besarle todo el cuerpo, para, acto seguido, recibir la misma respuesta de él.
Cuando acabaron, Leo empezó a besar y a arañar suavemente la espalda de Igor, haciendo que este emitiera suaves gemidos de placer. Leo respiraba aún fuerte, y, sin dejar de jadear, continuó besando su espalda hasta que se quedo dormido de puro cansancio sobre él
A la madrugada, un mensaje de whatsapp despertó a Igor, y, de rebote, a Leo. Era Carlota, la amiga de Igor, la cual nunca solía mandar un mensaje a esas horas, por lo que Igor se preocupó. Cuando abrió el mensaje, vio una captura de pantalla del instagram de Adrian, con la cara amoratada, y de repente se acordó de las manos de Leo
-Has visto lo que le han hecho a Adrian?
-Que le han hecho?
-Le han reventado la cara
-Pues qué quieres que te diga Igor, se lo tiene merecido
-Leo....
-Que pasa
-Tienes las manos magulladas....
-Y?
-Me puedes responder a una pregunta? Y hacerlo con la mayor sinceridad?
-Si
-Tu no tienes nada que ver con lo que le ha ocurrido a Adrian, verdad?
-En serio crees que le haría yo eso a ese mal nacido?
-Esta mañana parecías muy dispuesto a matarlo
-Pero me hiciste prometer que no le haría nada
-Y no quiero que te manches las manos por él, no merece la pena
-Por cierto, por qué puso Adrian en tu coche lo de chapero
-Preferiría no hablar ahora de ese tema ahora.
-Por qué? A mí no me preocupa lo que hayas hecho en el pasado
-En serio?
-Para nada. Mientras no lo hicieras ahora, todos nos equivocamos
-Tu serias capaz de tener una relación con alguien que lo haya hecho?
-Si, bueno, contigo si
-Por qué conmigo si
-Porque ya te digo que todos nos equivocamos una vez.....
-Lo mío fue por necesidad
-Por necesidad?
-Vivía con Adrian, él estaba en paro, yo trabajaba a media jornada, y no nos llegaba el dinero....al principio Adrian no sabia nada, pero cuando se enteró...
-Que hizo ?
-Empezó a sacar beneficio de ello. Me buscaba los clientes, me obligaba a irme con gente....y empezó a controlar lo que ganaba
-Se convirtió en tu chulo
-Al principio lo acepte, porque como pensé que lo aceptaba mejor que supiera dónde iba o con quién iba para que estuviese tranquilo....pero luego, cuando me negaba a ir con alguien, se ponía violento
-Como alguien puede ser tan miserable
-Porque detrás había alguien que le quería con locura, pero luego se fue convirtiendo en un infierno del cual no sabia como salir, porque cada vez que lo intentaba me amenazaba con contarle todo a mis padres.
-Tu tranquilo, porque él ya no está en tu vida, y, en lo que esté yo, no se acercará más a ti.
-Me lo prometes?
-Te lo prometo.
jueves, 13 de septiembre de 2018
RABIA QUE QUEMA POR DENTRO
Leo e Igor se levantaron temprano esa mañana. El día amanecía amenazador, pero no terminaba de romper a llover, así que se pusieron la ropa de abrigo, y bajaron al garaje a coger el coche de Leo. Cuando salieron, una fina lluvia empezaba a caer sobre el parabrisas, dando a indicar que lo peor estaba por caer....
Cuando llegaron a la altura de su casa, Igor se empezó a sentir indispuesto. Una sensación de miedo a volver a encontrarse con Adrian se apoderaba de el, y por otro lado, quería acabar con la mudanza lo antes posible, para evitar que volviese a saltarse la orden de alejamiento, y volver a amenazarlo. Y cuando llegaron a casa de Igor, las cosas se pusieron peor...
Al llegar a casa, el coche de Igor tenía toda la pintura rayada. La ruedas estaban completamente rajadas, y en el parabrisas estaba pintado con spray verde la palabra CHAPERO. Igor y Leo se bajaron del coche rápidamente, y cuando llegaron, Igor se puso de rodillas, y, por un momento, sintió como si le faltara la respiración. Leo mientras tanto, se quedo por unos segundos sin reaccionar. Y, cuando reaccionó, empezó a darle patadas con rabia a la rueda del coche....
-Lo voy a matar, te juro que lo voy a matar
-Déjale, vamos a llamar a la grúa y que se lo lleven, ya sacare el dinero para arreglarlo
-El dinero te lo dejo yo, no te preocupes
-No, ni hablar, ya me las ingeniare yo para pagarlo. Se lo pediré a mis padres o a quien sea, pero tú no lo vas a pagar.
-Se de alguien que te juro que lo va a pagar con la piel
-Déjalo Leo, pasa de el
-Que no paso Igor, no paso. Te juro que como me lo encuentre...
-Que vas a hacer Leo? No te metas en líos por mí por favor
-No voy a permitir que ese desgraciado te saque ni una lagrima más
-No quiero que te metas en problemas por mi
-Por ti me meto en los problemas que haga falta
-Déjale, vamos a llamar a la grúa y que se lo lleven, ya sacare el dinero para arreglarlo
-El dinero te lo dejo yo, no te preocupes
-No, ni hablar, ya me las ingeniare yo para pagarlo. Se lo pediré a mis padres o a quien sea, pero tú no lo vas a pagar.
-Se de alguien que te juro que lo va a pagar con la piel
-Déjalo Leo, pasa de el
-Que no paso Igor, no paso. Te juro que como me lo encuentre...
-Que vas a hacer Leo? No te metas en líos por mí por favor
-No voy a permitir que ese desgraciado te saque ni una lagrima más
-No quiero que te metas en problemas por mi
-Por ti me meto en los problemas que haga falta
Cuando quiso llegar la grúa, Leo e Igor ya estaban empapados. El mecánico les preguntó por el concesionario al que querían llevarlo a que lo miraran, y Leo respondió con rapidez que al taller oficial de la marca. Se iba a encargar del coche, y no iba a dejar que Igor se interpusiera. Cuando terminaron de recoger todas las cosas de casa de Igor y hablaron con la casera, se fueron a casa de leo a a instalarlas.no había tiempo que perder y no querían perder tiempo para que Igor empezara su nueva vida.
Mientras Igor se daba una ducha, Leo tuvo una idea irracional, pero al final todo lo que estaba ocurriendo era tremendamente irracional. Metió la mano en la mochila de Igor, a fin de encontrar el escrito de la denuncia. De ahí saco el nombre completo de Adrian, y acto seguido lo apuntó en un papel que se guardó en el bolsillo del pantalón. Después salió de la ducha Igor, con la bata puesta de Leo
-Que estas haciendo Leo?
-Nada, estoy preparando las cosas para volver al trabajo, tu siéntete como en casa. Al fin de al cabo, esta es tu nueva casa.
-En serio, no quiero que te metas en problemas por mi culpa.
-No lo pienses. No te preocupes que a mí no me va a pasar nada. En cuanto nos llamen del taller, iremos a que nos den el presupuesto para arreglarlo, y ya veremos lo que hacemos
-No me lo tienes que prestar, en serio que se lo pido a mis padres...
-Que no digas eso! Te lo dejo yo y punto, y ya me lo iras pagando poco a poco.
-Por qué eres tan bueno conmigo?
-Porque me sale así
-Me encanta que seas así conmigo
-Pues seguiré siendo así contigo
-Cuando llegues te tendré preparado algo de cenar...a ver que se me ocurre
-Me parece bien, así veo tus dotes culinarias
-Y de postre....
-El postre eres tú?
-Ya veremos jeje
-Eso es lo que más me gustaría, que tú fueras el postre
-Nada, estoy preparando las cosas para volver al trabajo, tu siéntete como en casa. Al fin de al cabo, esta es tu nueva casa.
-En serio, no quiero que te metas en problemas por mi culpa.
-No lo pienses. No te preocupes que a mí no me va a pasar nada. En cuanto nos llamen del taller, iremos a que nos den el presupuesto para arreglarlo, y ya veremos lo que hacemos
-No me lo tienes que prestar, en serio que se lo pido a mis padres...
-Que no digas eso! Te lo dejo yo y punto, y ya me lo iras pagando poco a poco.
-Por qué eres tan bueno conmigo?
-Porque me sale así
-Me encanta que seas así conmigo
-Pues seguiré siendo así contigo
-Cuando llegues te tendré preparado algo de cenar...a ver que se me ocurre
-Me parece bien, así veo tus dotes culinarias
-Y de postre....
-El postre eres tú?
-Ya veremos jeje
-Eso es lo que más me gustaría, que tú fueras el postre
Igor despidió a Leo con un beso en los labios, que erizó su piel, y cuando Leo se marchó, se puso a colocar su ropa en el armario. Mientras tanto, Leo se subió en el coche con una idea en la cabeza. Una única idea en la cabeza, que aunque era descabellada, era lo único que le venía a la mente realizar.
Durante toda la tarde, no hubo nada de trabajo en la oficina, lo cual le dio un momento valioso a Leo. Durante todo ese tiempo, Leo estuvo revisando todas las redes sociales con un único fin : encontrar a Adrian. A través de Facebook le puso cara, y lo único que le generó fueron ganas de vomitar. Luego localizó el pueblo donde vivía, que era el mismo de donde provenía Igor, y que estaba a doscientos kilómetros de distancia de allí. Una hora y media larga en coche. Después, a través de instagram, localizó los lugares a donde solía ir, y donde se podía encontrar. Y por último a través de grindr ubicó por aproximación si se encontraba por allí, siendo positiva la respuesta. Después de darle la paliza a Igor y haber destrozado el coche, había huido, dejando en claro la cobardia con la que actuaba.
Como no había trabajo, y no había previsión de que lo fuese a haber, Leo le pidió a su jefe coger las cuatro horas que le quedaban de jornada, ya que se las debían. Cuando salió, cogio el coche, y sin mediar palabra, se puso en marcha dirección al pueblo de Igor, a la cuna de sus infiernos, con el único fin de encontrar a Adrian. No se iba a detener, la rabia quemaba por dentro, y Adrian iba a comprobar en sus carnes lo que ocurre cuando a Leonardo Márquez se le enfadaba.
Durante el trayecto, recibió un mensaje de Igor, indicándole que ya estaba preparando la cena. Leo no le contestó hasta que paró a echar gasolina, escribiéndole un lacónico ok, lo cual luego pensó que podía ser motivo de sospecha por parte de Igor, por lo que Lugo le puso unas caritas sonrientes. No quería que Igor sospechara nada, porque entonces se iba a preocupar más.
Cuando llegó al pueblo, una atmósfera desértica se apoderaba del ambiente. La lluvia, el viento y el frío hacían que la gente se refugiara en sus casas. Leo aparcó en un restaurante de carretera que había nada más entrar y volvió a encender el grindr, para ver si estaba conectado. Cuando vio que lo estaba, se puso a ligar con el, para poder concertar una cita. Una vez que consiguió quedar con el, fue al lugar donde habían quedado. Un parque pequeño con un reloj solar, que en esos momentos estaba vacío.
Adrian tardó en aparecer, pero apareció. Su aspecto género repulsión en Leo. Tenía cara de haber dormido poco, y, sobre todo, tenía la pinta de que los excesos empezaban a hacer mella en su organismo. Leo, que no había dicho ni palabra hasta ese momento, reprimiendo las ganas de matarlo ahí mismo, esperó a que Adrian se dirigiera a él para soltarlo un derechazo que le lanzó al suelo. Después se puso a darlo de patadas, hasta que Adrian quedó medio inconsciente.
-Por qué haces esto?
-Lo hago para que a la próxima vez te pienses antes a quien le levantas la mano
-Es por el puto chapero de Igor?
-Deja de decir sandeces o te termino matando
-Es que acaso no sabías que es chapero? Que cobra por qué se la metan? Cuánto le pagas tú?
-Lo hago para que a la próxima vez te pienses antes a quien le levantas la mano
-Es por el puto chapero de Igor?
-Deja de decir sandeces o te termino matando
-Es que acaso no sabías que es chapero? Que cobra por qué se la metan? Cuánto le pagas tú?
En ese momento Leo le dio una patada en la boca del estomago a Adrian, que le hizo dar un alarido de dolor. Acto seguido le agarro de la pechera de la camisa, y, acercándosele nariz con nariz, le susurró unas palabras, antes de volver a donde había aparcado el coche, dejándolo tirado en medio del césped
-Como vuelvas a acercarte a Igor, eres hombre muerto, puto yonki.
Leo se subió al coche con la mente en blanco, relajado, con una sensación de paz que no había sentido en mucho tiempo. En ese momento, cuando puso las manos al volante, vio que tenía los nudillos rojos, heridos de los golpes que le había propinado a Adrian, y en como se lo iba a contar a Igor para que no sospechara. Arrancó el coche, y salió a toda velocidad de allí, porque tenía el tiempo justo para llegar a casa.
CONFESION A MEDIANOCHE
Leo estaba preocupado. Igor llevaba sin contestar sus mensajes desde hacía rato, y empezó a pensar varias posibilidades, lo que le llevaba a pensar a cada momento cosas más disparatadas, y a comerse la cabeza cada vez más. Cuando terminó de trabajar, salió a dar un paseo por la calle, con tal fortuna que, al pasar por la comisaría de policía, vio a Igor salir de ella, con la cabeza magullada, y lágrimas en los ojos. Al acercarse, Igor se sorprendió, y un par de lagrimas brotaron de sus ojos.
-Igor por dios que te ha pasado?
-Nada Leo, no ha ido nada....
-Como que no ha sido nada? Tienes la cara destrozada! Que te ha pasado?
-Que no ha sido nada Leo, no insistas
-Ha sido Tu ex verdad?
-Leo.....
En ese momento, Igor rompió a llorar, y Leo le abrazó fuertemente para intentar de consolarlo. Vio que iba sin abrigo, así que le prestó el suyo, y le subió al coche. Definitivamente, ese día no iba a pasar la noche en su casa, no lo iba a permitir, ese día iba a pasar la noche con el, era el sitio más seguro que se le podía ocurrir en ese instante, más teniendo una habitación libre.
Cuando llegaron a casa, Leo le dejó algo de ropa suya para dormir, y le dio ropa de baño para que se diera una ducha caliente. Igor se pasó un buen rato metido en ella, y cuando salió, Leo se puso a curarle las heridas. Le había preparado algo de cena, pero Igor no tenía apenas apetito, y tampoco muchas ganas de hablar, así que Leo le preparo la cama y este se metió en ella.
La noche pasaba lenta, muy lenta, y Leo apenas conciliaba el sueño. Le dolía el hecho de que le hicieran eso a Igor, de no poder haberlo evitado, y sobre todo, le dolía que Igor lo pasara tan mal por alguien que le hacía solamente daño. Cada vez agarraba con más fuerzas la almohada, tanto que estuvo a punto de rasgarla. En ese momento, Igor abrió la puerta de su dormitorio, preguntándole si le dejaba pasar la noche con el. Leo le contestó que para eso no tenía que pedir permiso, por lo que Igor se metió en la cama de Leo, y este lo abrazó por detrás con firmeza, para tratar de rearmarlo anímicamente.
-Gracias por preocuparte de mi tanto
-No tienes que darlas, solo quiero que estés bien
-Cuando me llevo la policía a poner la denuncia, me daba mucha vergüenza llamarte
-Me tenías que haber llamado, hubiese estado contigo en todo momento, y hubiese sido más fácil
-Pero no quería que pensaras que soy un imbecil por haber dejado por qué llegara tan lejos
-Nunca, jamás pensaría eso de ti, bastante has sufrido con ese cabron
-Tenía que haberlo cortado antes, pero me daba miedo que hiciese esto
-Que pasa que está no es la primera vez que te pega?
-Al principio no lo hacía, yo sabía que hacía cosas que no estaban bien, pero no le valoraba, simplemente le quería tanto que directamente lo obviaba, pero luego las cosas empezaron a cambiar.....se quedó sin trabajo, empezó a beber más, a drogarse más, y me culpaba a mi de todo, y me empezó a pegar.
-Y tú no hiciste nada cuando te dio la primera paliza?
-La primera vez me fui a casa de mis padres, no quería verle, pero empezó a mandarme rosas, a pedirme disculpas, a jurarme que no lo volvería a hacer, y me lo creí, pero volvió a hacerlo
-Y no volviste con tus padres?
-Se las arregló para que me dejara de hablar con ellos, me separó de mi familia, de mis amigos, de toda la gente que me importaba, y me dejo solo, menos mal que la última vez, mi padre vino a mi casa a buscarme y me llevo al hospital con un brazo roto. Ese mismo día decidí a venirme aquí, allí nunca estaría tranquilo. Le puse la denuncia, y tiene una orden de alejamiento, pero se ve que me ha encontrado, así que tendré que huir de nuevo a donde no me encuentre
-No, no vas a huir, no puedes estar todo el tiempo escapando de esta tortura, no mientras yo esté aquí
-Pero es muy agresivo, muy peligroso, te puede hacer mucho daño!
-No creo, es un cobarde, y la próxima vez se va a encontrar conmigo de frente
-Por qué haces esto por mí?
-Porque creo que debo hacerlo
-Nadie lo había hecho antes
-El que?
-Protegerme como lo haces tú, te conozco de hace poco pero me siento muy seguro contigo a mi lado
-Conmigo a tu lado no pasarás más miedo, ni tendrás que huir
Leo empezó a besar con cariño el cuello de Igor, y este dejo de llorar, para acariciar con cariño sus brazos, los cuales le amarraban fuertemente por la espalda, a modo de coraza. En cuanto se quedó dormido, Leo le empezó a acariciar su pelo rubio, murmurándole al oído que no tuviese más miedo que él ya estaba a su lado.
A la mañana siguiente, Leo e Igor acordaron que a partir de ese momento Igor se iba a vivir a la casa de Leo. En donde vivía no era sitio seguro, y por tanto necesitaba un sitio donde poder entrar y salir con tranquilidad. Fueron a su casa y recogieron las cosas de Igor, y llamaron a su casera para comunicarle que iba a dejar de vivir allí. Después fueron a casa de Leo a instalar las pertenencias de Igor en la habitación de invitados. Una cosa es que entre ellos hubiera algo que estaba empezando a brotar, y otra es que las cosas fueran más deprisa de lo necesario
-Igor por dios que te ha pasado?
-Nada Leo, no ha ido nada....
-Como que no ha sido nada? Tienes la cara destrozada! Que te ha pasado?
-Que no ha sido nada Leo, no insistas
-Ha sido Tu ex verdad?
-Leo.....
En ese momento, Igor rompió a llorar, y Leo le abrazó fuertemente para intentar de consolarlo. Vio que iba sin abrigo, así que le prestó el suyo, y le subió al coche. Definitivamente, ese día no iba a pasar la noche en su casa, no lo iba a permitir, ese día iba a pasar la noche con el, era el sitio más seguro que se le podía ocurrir en ese instante, más teniendo una habitación libre.
Cuando llegaron a casa, Leo le dejó algo de ropa suya para dormir, y le dio ropa de baño para que se diera una ducha caliente. Igor se pasó un buen rato metido en ella, y cuando salió, Leo se puso a curarle las heridas. Le había preparado algo de cena, pero Igor no tenía apenas apetito, y tampoco muchas ganas de hablar, así que Leo le preparo la cama y este se metió en ella.
La noche pasaba lenta, muy lenta, y Leo apenas conciliaba el sueño. Le dolía el hecho de que le hicieran eso a Igor, de no poder haberlo evitado, y sobre todo, le dolía que Igor lo pasara tan mal por alguien que le hacía solamente daño. Cada vez agarraba con más fuerzas la almohada, tanto que estuvo a punto de rasgarla. En ese momento, Igor abrió la puerta de su dormitorio, preguntándole si le dejaba pasar la noche con el. Leo le contestó que para eso no tenía que pedir permiso, por lo que Igor se metió en la cama de Leo, y este lo abrazó por detrás con firmeza, para tratar de rearmarlo anímicamente.
-Gracias por preocuparte de mi tanto
-No tienes que darlas, solo quiero que estés bien
-Cuando me llevo la policía a poner la denuncia, me daba mucha vergüenza llamarte
-Me tenías que haber llamado, hubiese estado contigo en todo momento, y hubiese sido más fácil
-Pero no quería que pensaras que soy un imbecil por haber dejado por qué llegara tan lejos
-Nunca, jamás pensaría eso de ti, bastante has sufrido con ese cabron
-Tenía que haberlo cortado antes, pero me daba miedo que hiciese esto
-Que pasa que está no es la primera vez que te pega?
-Al principio no lo hacía, yo sabía que hacía cosas que no estaban bien, pero no le valoraba, simplemente le quería tanto que directamente lo obviaba, pero luego las cosas empezaron a cambiar.....se quedó sin trabajo, empezó a beber más, a drogarse más, y me culpaba a mi de todo, y me empezó a pegar.
-Y tú no hiciste nada cuando te dio la primera paliza?
-La primera vez me fui a casa de mis padres, no quería verle, pero empezó a mandarme rosas, a pedirme disculpas, a jurarme que no lo volvería a hacer, y me lo creí, pero volvió a hacerlo
-Y no volviste con tus padres?
-Se las arregló para que me dejara de hablar con ellos, me separó de mi familia, de mis amigos, de toda la gente que me importaba, y me dejo solo, menos mal que la última vez, mi padre vino a mi casa a buscarme y me llevo al hospital con un brazo roto. Ese mismo día decidí a venirme aquí, allí nunca estaría tranquilo. Le puse la denuncia, y tiene una orden de alejamiento, pero se ve que me ha encontrado, así que tendré que huir de nuevo a donde no me encuentre
-No, no vas a huir, no puedes estar todo el tiempo escapando de esta tortura, no mientras yo esté aquí
-Pero es muy agresivo, muy peligroso, te puede hacer mucho daño!
-No creo, es un cobarde, y la próxima vez se va a encontrar conmigo de frente
-Por qué haces esto por mí?
-Porque creo que debo hacerlo
-Nadie lo había hecho antes
-El que?
-Protegerme como lo haces tú, te conozco de hace poco pero me siento muy seguro contigo a mi lado
-Conmigo a tu lado no pasarás más miedo, ni tendrás que huir
Leo empezó a besar con cariño el cuello de Igor, y este dejo de llorar, para acariciar con cariño sus brazos, los cuales le amarraban fuertemente por la espalda, a modo de coraza. En cuanto se quedó dormido, Leo le empezó a acariciar su pelo rubio, murmurándole al oído que no tuviese más miedo que él ya estaba a su lado.
A la mañana siguiente, Leo e Igor acordaron que a partir de ese momento Igor se iba a vivir a la casa de Leo. En donde vivía no era sitio seguro, y por tanto necesitaba un sitio donde poder entrar y salir con tranquilidad. Fueron a su casa y recogieron las cosas de Igor, y llamaron a su casera para comunicarle que iba a dejar de vivir allí. Después fueron a casa de Leo a instalar las pertenencias de Igor en la habitación de invitados. Una cosa es que entre ellos hubiera algo que estaba empezando a brotar, y otra es que las cosas fueran más deprisa de lo necesario
miércoles, 5 de septiembre de 2018
LA PEOR DE TUS PESADILLAS
Igor paso mala noche ese día. Leo estuvo todo el tiempo observando que se movía en la cama, inquieto, agobiado, a lo que él respondía abrazándole fuerte, que era la única manera de que él se relajara. Pero no fue su noche, y cuando se levantó, Leo le preguntó por el motivo de sus desvelos
-No has dormido bien Igor, te pasaba algo?
-Te he dado mala noche? Lo siento.
-No es que me hayas dado mala noche, no tienes por qué disculparte, solo que estaba preocupado porque te movías mucho en la cama, y parecías agobiado
-No se, habré tenido alguna pesadilla
-Si, porque en esa pesadilla repetías la misma frase....Adrián, no por favor....
-Decía eso? Pues de verdad no lo entiendo....
-Igor, mírame a los ojos.....
-Que quiere Leo
-Quien es Adrián?
-Es mi ex pareja, estuvimos juntos varios años...
-Y esa ex pareja te hizo daño verdad?
-Bastante
-Si quieres me lo puedes contar
-Leo, Me caes bien, y me gustas de verdad, pero creo que apenas nos conocemos, apenas sabemos el uno del otro, y creo que no tenemos la suficiente confianza como para contarte según qué cosas
-Si lo sé, Igor, y lo entiendo, pero me molestaría que alguien te hiciera daño
-Ahora entiendes por qué me da tanto miedo complicarme la vida?
-Ahora puedo entenderte un poco más, pero quiero que me respondas una pregunta, si quieres responderme
-Dime, y ya veré si te respondo
-La marca que tienes en el vientre...
-Si
-No te la ha hecho él verdad?
-No, no me la ha hecho él, podemos cambiar de tema?
-Claro, por supuesto, no quiero hacer sentirte incómodo
La conversación acabo de un modo un tanto abrupta, porque notó que Igor se empezaba a sentir un tanto incómodo con la situación, así que Leo decidió no insistiré más, para que no terminase por reventar la situación. Aunque sabía que le estaba en parte mintiendo, porque enseguida Igor giró la cabeza en el momento en el que le negó que su ex era el causante del tremendo morado que ahora poblaba el velludo vientre de Igor
Cuando desayunaron, Leo acercó a Igor a su casa, a que cogiera el coche y se fuera a trabajar. Mientras iba de camino a su trabajo, Leo sentía una mezcla de rabia e impotencia, porque no entendía que nadie golpease a nadie por sentirse superior, por hacer daño, o por simplemente intimidar a alguien, y menos a alguien como Igor, que, en el poco tiempo que le conocía, vio en el a un chico que lo único que necesitaba era a alguien que le protegiera, que le cuidara, y que, sobre todo, le amase. No lo entendía, y por eso de vez en cuando daba pequeños puñetazos de enfado al volante de su todo terreno. Mientras decidía que, en lo mucho o poco que Igor estuviese cerca de él, no iba a sufrir por nada.
Igor salió del coche apresurado a coger las llaves de su coche, cuando de repente, algo le hizo que se le erizaran los pelos. Ahí, en la puerta de su casa, estaba Adrian, con cara de muy pocos amigos, y según intentaba entrar en su portal, le impedía el paso.
-Donde has pasado toda la noche amigo?
-Ni que a ti te importara, que haces aún aquí?
-He venido a llevarte para el pueblo, aunque sea a rastras
-Creo que no lo entiendes Adrian, no voy a volver a tu lado, no quiero saber de ti, creo que ya me has hecho demasiado daño, desaparece de mi vida!
En ese momento Adrian cogio del cuello a Igor, inmovilizándole, y de paso haciendo que toda la gente que pasaba al lado suyo se quedara atenta a la escena
-Que te quede bien claro gilipollas, de mí no te vas a poder librar nunca, me has entendido? NUNCA!
-POLICÍA! POLICIA! AYUDA POR FAVOR!
-Quien es el imbecil que te ha traído a casa? Cuánto te ha pagado esta vez eh?
-Vete a la mierda hijo de puta!
Igor le dio una patada en la entrepierna para zafarse de el, a lo que Adrian respondió dándole un puñetazo en la cara que lo tirón la suelo. Cuando le iba a dar la vuelta para proseguir con la paliza, apareció una pareja de al policía a separarlos. Cuando consiguieron quitar a Adrian de encima de Igor, este estaba agazapado, protegiéndose el cuerpo con los brazos, temblando, y llorando
-Que ocurre aquí chavales?
-Nada, aquí no ocurre nada agente, todo está en orden
-Estas seguro de eso? Y por qué este chico está sangrando?
-Agente, este hombre me lleva acosando mucho tiempo, quítenmelo de encima por favor
-Eso es mentira señor agente, es mi pareja, solamente estábamos discutiendo
-Mentira, es mi ex pareja, es más, tiene una denuncia por acoso y otra por malos tratos. Llévenselo por favor!
El agente agarró a Adrian del brazo mientras le pedían la documentación a ambos. Por otro lado, el otro agente saco un pañuelo para intentar limpiar la cara de Igor de sangre, mientras que llamaba a la ambulancia para que lo atendiera. Cuando el agente termino de hablar por su walkie talkie, esposo a Adrian y lo metió en la furgoneta, a la par que hacía gestos a Igor amenazadores.
-Vas a poner denuncia muchacho?
-Ya tiene puesta una, y se ha saltado la orden de alejamiento, no es suficiente?
-Si no lo haces, esto se quedara en nada, y además puede que afecte a la denuncia que ya tienes puesta, yo que tú lo haría
-Esta bien, le denunciaré
-Vale, acompáñanos por favor, tenemos que ir a la comisaría más cercana a interponer la nueva denuncia
-Me da cinco minutos para llamar al trabajo?
-Trato hecho, llama al trabajo, y me los pasas, así no creerán que les estás engañando
Igor se subió a la furgoneta de al policía, y esta puso rumbo a la comisaría. En el trayecto, Igor se puso a llorar, pensando en la vez que estuvo a punto de acabar con esto de una vez, y por amor, y miedo, no consiguió hacerlo. Así mismo, no quería que Leo se enterase de lo que había pasado, no quería que se enterase de que lo había mentido, y, sobre todo, no quería hacer que Leo lo pasara mal por su culpa, por algo que le pasaba a él, no quería que sufriera. El quería verle como le había visto estos días, pero así, con morados y magulladuras, era imposible.
-No has dormido bien Igor, te pasaba algo?
-Te he dado mala noche? Lo siento.
-No es que me hayas dado mala noche, no tienes por qué disculparte, solo que estaba preocupado porque te movías mucho en la cama, y parecías agobiado
-No se, habré tenido alguna pesadilla
-Si, porque en esa pesadilla repetías la misma frase....Adrián, no por favor....
-Decía eso? Pues de verdad no lo entiendo....
-Igor, mírame a los ojos.....
-Que quiere Leo
-Quien es Adrián?
-Es mi ex pareja, estuvimos juntos varios años...
-Y esa ex pareja te hizo daño verdad?
-Bastante
-Si quieres me lo puedes contar
-Leo, Me caes bien, y me gustas de verdad, pero creo que apenas nos conocemos, apenas sabemos el uno del otro, y creo que no tenemos la suficiente confianza como para contarte según qué cosas
-Si lo sé, Igor, y lo entiendo, pero me molestaría que alguien te hiciera daño
-Ahora entiendes por qué me da tanto miedo complicarme la vida?
-Ahora puedo entenderte un poco más, pero quiero que me respondas una pregunta, si quieres responderme
-Dime, y ya veré si te respondo
-La marca que tienes en el vientre...
-Si
-No te la ha hecho él verdad?
-No, no me la ha hecho él, podemos cambiar de tema?
-Claro, por supuesto, no quiero hacer sentirte incómodo
La conversación acabo de un modo un tanto abrupta, porque notó que Igor se empezaba a sentir un tanto incómodo con la situación, así que Leo decidió no insistiré más, para que no terminase por reventar la situación. Aunque sabía que le estaba en parte mintiendo, porque enseguida Igor giró la cabeza en el momento en el que le negó que su ex era el causante del tremendo morado que ahora poblaba el velludo vientre de Igor
Cuando desayunaron, Leo acercó a Igor a su casa, a que cogiera el coche y se fuera a trabajar. Mientras iba de camino a su trabajo, Leo sentía una mezcla de rabia e impotencia, porque no entendía que nadie golpease a nadie por sentirse superior, por hacer daño, o por simplemente intimidar a alguien, y menos a alguien como Igor, que, en el poco tiempo que le conocía, vio en el a un chico que lo único que necesitaba era a alguien que le protegiera, que le cuidara, y que, sobre todo, le amase. No lo entendía, y por eso de vez en cuando daba pequeños puñetazos de enfado al volante de su todo terreno. Mientras decidía que, en lo mucho o poco que Igor estuviese cerca de él, no iba a sufrir por nada.
Igor salió del coche apresurado a coger las llaves de su coche, cuando de repente, algo le hizo que se le erizaran los pelos. Ahí, en la puerta de su casa, estaba Adrian, con cara de muy pocos amigos, y según intentaba entrar en su portal, le impedía el paso.
-Donde has pasado toda la noche amigo?
-Ni que a ti te importara, que haces aún aquí?
-He venido a llevarte para el pueblo, aunque sea a rastras
-Creo que no lo entiendes Adrian, no voy a volver a tu lado, no quiero saber de ti, creo que ya me has hecho demasiado daño, desaparece de mi vida!
En ese momento Adrian cogio del cuello a Igor, inmovilizándole, y de paso haciendo que toda la gente que pasaba al lado suyo se quedara atenta a la escena
-Que te quede bien claro gilipollas, de mí no te vas a poder librar nunca, me has entendido? NUNCA!
-POLICÍA! POLICIA! AYUDA POR FAVOR!
-Quien es el imbecil que te ha traído a casa? Cuánto te ha pagado esta vez eh?
-Vete a la mierda hijo de puta!
Igor le dio una patada en la entrepierna para zafarse de el, a lo que Adrian respondió dándole un puñetazo en la cara que lo tirón la suelo. Cuando le iba a dar la vuelta para proseguir con la paliza, apareció una pareja de al policía a separarlos. Cuando consiguieron quitar a Adrian de encima de Igor, este estaba agazapado, protegiéndose el cuerpo con los brazos, temblando, y llorando
-Que ocurre aquí chavales?
-Nada, aquí no ocurre nada agente, todo está en orden
-Estas seguro de eso? Y por qué este chico está sangrando?
-Agente, este hombre me lleva acosando mucho tiempo, quítenmelo de encima por favor
-Eso es mentira señor agente, es mi pareja, solamente estábamos discutiendo
-Mentira, es mi ex pareja, es más, tiene una denuncia por acoso y otra por malos tratos. Llévenselo por favor!
El agente agarró a Adrian del brazo mientras le pedían la documentación a ambos. Por otro lado, el otro agente saco un pañuelo para intentar limpiar la cara de Igor de sangre, mientras que llamaba a la ambulancia para que lo atendiera. Cuando el agente termino de hablar por su walkie talkie, esposo a Adrian y lo metió en la furgoneta, a la par que hacía gestos a Igor amenazadores.
-Vas a poner denuncia muchacho?
-Ya tiene puesta una, y se ha saltado la orden de alejamiento, no es suficiente?
-Si no lo haces, esto se quedara en nada, y además puede que afecte a la denuncia que ya tienes puesta, yo que tú lo haría
-Esta bien, le denunciaré
-Vale, acompáñanos por favor, tenemos que ir a la comisaría más cercana a interponer la nueva denuncia
-Me da cinco minutos para llamar al trabajo?
-Trato hecho, llama al trabajo, y me los pasas, así no creerán que les estás engañando
Igor se subió a la furgoneta de al policía, y esta puso rumbo a la comisaría. En el trayecto, Igor se puso a llorar, pensando en la vez que estuvo a punto de acabar con esto de una vez, y por amor, y miedo, no consiguió hacerlo. Así mismo, no quería que Leo se enterase de lo que había pasado, no quería que se enterase de que lo había mentido, y, sobre todo, no quería hacer que Leo lo pasara mal por su culpa, por algo que le pasaba a él, no quería que sufriera. El quería verle como le había visto estos días, pero así, con morados y magulladuras, era imposible.
domingo, 2 de septiembre de 2018
LOS CUMPLEAÑOS NO TE OLVIDAN
Cuando bajó por la puerta del portal, había un motorista esperando a Leo. No se esperaba que alguien le mandase flores, y mucho menos se esperaba que alguien le fuese a mandar en ese momento flores a su casa. Ya que había decidido bloquear entre otras cosas a Lucas de sus contactos, y había perdido definitivamente el contacto con él. Cuando firmó el albaran de entrega, se puso a buscar como un loco la tarjeta. Pero e dio cuenta de que no tenía ninguna tarjeta, venían las flores sin más , dejando a Leo con una incertidumbre que le ocupó todo el día.
Leo subió a toda prisa a dejar las flores en un jarrón de porcelana que le regaló su madre cuando compro la casa, y que rara vez utilizaba, solo para limpiarlo cuando tenía demasiado polvo y para limpiarlo. Lleno el jarrón de agua, y allí colocó las flores con sumo cuidado, esperando que, ya que no tenía tarjeta, alguien le mandase un mensaje, una llamada, o algo que le preguntara si le había gustado el detalle, pero nadie decía nada, así que la persona que había tenido el detalle con el seguía siendo anónima.
Cuando hizo la compra, Leo puso un mensaje a Igor, para preguntarle cómo estaba. Este le contesto que estaba cansado, y que era probable que hoy no se moviera de casa. Leo le dijo que descansara, y que si le apetecía salir a tomar algo que el encantado, a lo cual Igor respondió con una sonrisa. Le parecía poco probable, pero estuvo a punto de preguntarle si era él quien le había mandado las flores, pero desechó la idea porque le parecía demasiado loco y demasiado temprano que alguien te mande flores tan rápido, así que siguió con la incertidumbre hasta la hora de la comida
Mientras hacía la compra, empezó a pensar en que algo se le escapaba de la memoria, y por eso empezó a pensar. Del trabajo no tenía ninguna tarea pendiente, Igor estaba en la cama porque había trabajado de noche, su familia no había dado señales de vida, deduciendo de ello que estaban bien, y por lo demás, no tenía ninguna tarea pendiente que hacer, más aún cuando ya tenía la casa reformada y a su gusto. Con acierto pensó que si algo se le olvidaba, quizás era el comprar útiles de limpieza para limpiar la cocina, más aún cuando estaba llena de polvo de la obra. Pero no entendió lo que se olvidaba, hasta que alguien le recordó por qué le habían mandado las flores.
Cuando llegó a casa, sonó el teléfono. Era Javi, un amigo suyo del instituto, con el cual había compartido un montón de fiestas, de anécdotas, de alegrías, de penas....Con el había vivido de todo, hasta que se fue a vivir a Madrid a seguir con su carrera. En realidad, su carrera como actor seguía estancada, se presentaba a muchos castings pero en ninguno o en muy pocos le llamaban, pero el seguía insistiendo, intentándolo, porque tenía la firme convicción de que algún día sería famoso y cruzaría el charco.
-Muchas felicidades guapo!
-Felicidades por qué Javi?
-De verdad Leo que no sabes ni en qué día vives
-Que día es hoy?
-15 de mayo
-En serio? Es mi cumpleaños?
-Debe ser, a menos que me hayas engañado todos estos años
-Dios Javi no sé ni en qué día vivo
-Que tal llevas los treinta y seis?
-Buff los llevo, que no es poco, ahora mismo como no tengo en que gastarme los ahorros, directamente me estoy reformando la casa.
-A ver si me la enseñas, que ya es hora
-A ver si es verdad, a ver si vienes....Que tal Lola?
-Por eso te llamaba también......Lola y yo......
-Lola y tú qué ? Lo habéis dejado?
-Lola y yo vamos a ser padres, y queremos que tu seas el padrino del niño
-Va a ser niño? Qué alegría que me das! Ya era hora de que lo consiguierais!
-Bueno, me gustaría que naciera en unas condiciones mejores, pero estamos muy contentos, a mí todavía no me salen grandes papeles, pero tengo el trabajo de traductor de libros, y en breve me asignan plaza en un instituto, así que por lo menos algo fijo tengo.....en serio me alegro muchísimo
-Bueno y tú qué tal, ya tienes a alguien en tu vida?
-Bueno, no sabría yo si decirte si tengo o no tengo....algo hay
-Si? Como se llama?
-Igor
-Igor, nombre vasco, me gustan los nombres vascos
-El es vasco, así que te caerá bien
-Pero es algo serio?
-De momento no es nada, pero vayamos viendo
-Espero que salga bien, no sabes cómo me alegraría
-Espero que vengas y nos ponemos al día, eso sí me alegraría
-Bueno, ya iremos viendo, te dejo que tengo que hacer unos recados, besos para ti y tu familia
-Dale un abrazo a Lola de mi parte
-Agur!
-Hasta luego anda!
Después de hablar con Javi, su teléfono comenzó a hervir. De repente empezó a llamarle todo el mundo, y Leo se empezó a agobiar, bastante. La última de todos fue su madre, que aprovechó el momento para recordarle lo mayor que se estaba haciendo, y que todavía no había encontrado a nadie para sentar la cabeza y formar una familia, a lo que Leo, ya bastante cansado del tema, estuvo a punto de contarle todo, pero no era el momento ni la situación para decirle las cosas de una vez por todas, ya llegaría la hora
A media tarde, por fin contestó Igor. Había dormido mal, y estaba bastante cansado, pero por el tono de voz, parecía complacido y despierto cuando le llamo Leo
-Que se cuenta el vasco sin ocho apellidos
-Yo tengo nueve y medio, soy más vasco que nadie
-Jajaja, que salado eres, qué tal dormiste?
-Mal, yo tengo una obra debajo de mi casa, y no han parado de martillear la calle.
-A mí por lo menos eso se me ha acabado
-Ya tienes cocina nueva? Me alegro? Ya tú casa se encuentra visitable ?
-Quieres visitarme?
-Pues si, no estaría mal encima que hoy libro
-Si quieres vente, y así celebramos dos cosas
-Dos cosas? Que tienes que celebrar?
-Pues que ya tengo cocina, y que de paso hoy casi me olvido que es mi cumpleaños
-Ahí va la hostia! Zorionak !!
-Supongo que gracias jeje
-Entonces si quieres voy, y ya de paso hacemos algo de cena en tu nueva cocina
-Vale, te pasó la ubicación por whatsapp
-Vale
Quince minutos escasos después de mandarle la ubicación, Igor se presentó en casa de Leo con un par de rosas que había comprado por el camino. Cuando Leo abrió la puerta, Igor le agarró por la cintura, y, mientras le desabrochaba la camisa, le iba susurrando al oído un cumpleaños feliz que le puso los pelos de punta, para, después de haberle desabrochado la camisa entera, comenzar a besarlo en la boca, y continuar por el pecho de Leo. Si alguien había en ese momento con el que Leo celebrase de una manera especial su casi olvidado cumpleaños, ese era Igor.
Un rato después, en la cama, Leo e Igor e encontraban desnudos, jadeando, y sudorosos. Leo empezó a besar el cuerpo aún temblando de Igor, y se percató de un detalle. En el vientre de Igor, justo encima del ombligo, tenía un hematoma, que tenía pinta de haber sido hecho reciente. Leo le preguntó, y este le contesto de una manera un tanto evasiva, dándole a entender que había sido un señor que tenía demencia senil, y que le había dado un puñetazo cuando se puso agresivo. A Leo las explicaciones no le convencieron demasiado, pero le daba igual, y continuó besando el cuerpo de Igor, hasta que este se quedó profundamente dormido en sus brazos.
Leo subió a toda prisa a dejar las flores en un jarrón de porcelana que le regaló su madre cuando compro la casa, y que rara vez utilizaba, solo para limpiarlo cuando tenía demasiado polvo y para limpiarlo. Lleno el jarrón de agua, y allí colocó las flores con sumo cuidado, esperando que, ya que no tenía tarjeta, alguien le mandase un mensaje, una llamada, o algo que le preguntara si le había gustado el detalle, pero nadie decía nada, así que la persona que había tenido el detalle con el seguía siendo anónima.
Cuando hizo la compra, Leo puso un mensaje a Igor, para preguntarle cómo estaba. Este le contesto que estaba cansado, y que era probable que hoy no se moviera de casa. Leo le dijo que descansara, y que si le apetecía salir a tomar algo que el encantado, a lo cual Igor respondió con una sonrisa. Le parecía poco probable, pero estuvo a punto de preguntarle si era él quien le había mandado las flores, pero desechó la idea porque le parecía demasiado loco y demasiado temprano que alguien te mande flores tan rápido, así que siguió con la incertidumbre hasta la hora de la comida
Mientras hacía la compra, empezó a pensar en que algo se le escapaba de la memoria, y por eso empezó a pensar. Del trabajo no tenía ninguna tarea pendiente, Igor estaba en la cama porque había trabajado de noche, su familia no había dado señales de vida, deduciendo de ello que estaban bien, y por lo demás, no tenía ninguna tarea pendiente que hacer, más aún cuando ya tenía la casa reformada y a su gusto. Con acierto pensó que si algo se le olvidaba, quizás era el comprar útiles de limpieza para limpiar la cocina, más aún cuando estaba llena de polvo de la obra. Pero no entendió lo que se olvidaba, hasta que alguien le recordó por qué le habían mandado las flores.
Cuando llegó a casa, sonó el teléfono. Era Javi, un amigo suyo del instituto, con el cual había compartido un montón de fiestas, de anécdotas, de alegrías, de penas....Con el había vivido de todo, hasta que se fue a vivir a Madrid a seguir con su carrera. En realidad, su carrera como actor seguía estancada, se presentaba a muchos castings pero en ninguno o en muy pocos le llamaban, pero el seguía insistiendo, intentándolo, porque tenía la firme convicción de que algún día sería famoso y cruzaría el charco.
-Muchas felicidades guapo!
-Felicidades por qué Javi?
-De verdad Leo que no sabes ni en qué día vives
-Que día es hoy?
-15 de mayo
-En serio? Es mi cumpleaños?
-Debe ser, a menos que me hayas engañado todos estos años
-Dios Javi no sé ni en qué día vivo
-Que tal llevas los treinta y seis?
-Buff los llevo, que no es poco, ahora mismo como no tengo en que gastarme los ahorros, directamente me estoy reformando la casa.
-A ver si me la enseñas, que ya es hora
-A ver si es verdad, a ver si vienes....Que tal Lola?
-Por eso te llamaba también......Lola y yo......
-Lola y tú qué ? Lo habéis dejado?
-Lola y yo vamos a ser padres, y queremos que tu seas el padrino del niño
-Va a ser niño? Qué alegría que me das! Ya era hora de que lo consiguierais!
-Bueno, me gustaría que naciera en unas condiciones mejores, pero estamos muy contentos, a mí todavía no me salen grandes papeles, pero tengo el trabajo de traductor de libros, y en breve me asignan plaza en un instituto, así que por lo menos algo fijo tengo.....en serio me alegro muchísimo
-Bueno y tú qué tal, ya tienes a alguien en tu vida?
-Bueno, no sabría yo si decirte si tengo o no tengo....algo hay
-Si? Como se llama?
-Igor
-Igor, nombre vasco, me gustan los nombres vascos
-El es vasco, así que te caerá bien
-Pero es algo serio?
-De momento no es nada, pero vayamos viendo
-Espero que salga bien, no sabes cómo me alegraría
-Espero que vengas y nos ponemos al día, eso sí me alegraría
-Bueno, ya iremos viendo, te dejo que tengo que hacer unos recados, besos para ti y tu familia
-Dale un abrazo a Lola de mi parte
-Agur!
-Hasta luego anda!
Después de hablar con Javi, su teléfono comenzó a hervir. De repente empezó a llamarle todo el mundo, y Leo se empezó a agobiar, bastante. La última de todos fue su madre, que aprovechó el momento para recordarle lo mayor que se estaba haciendo, y que todavía no había encontrado a nadie para sentar la cabeza y formar una familia, a lo que Leo, ya bastante cansado del tema, estuvo a punto de contarle todo, pero no era el momento ni la situación para decirle las cosas de una vez por todas, ya llegaría la hora
A media tarde, por fin contestó Igor. Había dormido mal, y estaba bastante cansado, pero por el tono de voz, parecía complacido y despierto cuando le llamo Leo
-Que se cuenta el vasco sin ocho apellidos
-Yo tengo nueve y medio, soy más vasco que nadie
-Jajaja, que salado eres, qué tal dormiste?
-Mal, yo tengo una obra debajo de mi casa, y no han parado de martillear la calle.
-A mí por lo menos eso se me ha acabado
-Ya tienes cocina nueva? Me alegro? Ya tú casa se encuentra visitable ?
-Quieres visitarme?
-Pues si, no estaría mal encima que hoy libro
-Si quieres vente, y así celebramos dos cosas
-Dos cosas? Que tienes que celebrar?
-Pues que ya tengo cocina, y que de paso hoy casi me olvido que es mi cumpleaños
-Ahí va la hostia! Zorionak !!
-Supongo que gracias jeje
-Entonces si quieres voy, y ya de paso hacemos algo de cena en tu nueva cocina
-Vale, te pasó la ubicación por whatsapp
-Vale
Quince minutos escasos después de mandarle la ubicación, Igor se presentó en casa de Leo con un par de rosas que había comprado por el camino. Cuando Leo abrió la puerta, Igor le agarró por la cintura, y, mientras le desabrochaba la camisa, le iba susurrando al oído un cumpleaños feliz que le puso los pelos de punta, para, después de haberle desabrochado la camisa entera, comenzar a besarlo en la boca, y continuar por el pecho de Leo. Si alguien había en ese momento con el que Leo celebrase de una manera especial su casi olvidado cumpleaños, ese era Igor.
Un rato después, en la cama, Leo e Igor e encontraban desnudos, jadeando, y sudorosos. Leo empezó a besar el cuerpo aún temblando de Igor, y se percató de un detalle. En el vientre de Igor, justo encima del ombligo, tenía un hematoma, que tenía pinta de haber sido hecho reciente. Leo le preguntó, y este le contesto de una manera un tanto evasiva, dándole a entender que había sido un señor que tenía demencia senil, y que le había dado un puñetazo cuando se puso agresivo. A Leo las explicaciones no le convencieron demasiado, pero le daba igual, y continuó besando el cuerpo de Igor, hasta que este se quedó profundamente dormido en sus brazos.
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