Esa noche la cena estuvo de lo más animada, entre risas y muchas anécdotas, a los tres se les echo encima la madrugada, y decidieron salir a tomar una copa al bar de ambiente del que Leo había hablado a Alfonso. Mientras Alfonso se fue a la habitación a cambiarse, Leo e Igor hicieron lo mismo en su habitación. Igor abrió la puerta del armario, mientras Leo le observaba fascinado sentado en la cama, de frente a él, sin saber por qué motivo exactamente no podía separar los ojos de ese cuerpo tan diminuto que había conocido hacía apenas dos meses. Mientras seguía absorto en la anatomía de Igor, este estaba sacando una chaqueta de color azul marino, con los ribetes y los botones en color dorado, que parecía ser la chaqueta de un marinero.
-Esta chaqueta es muy bonita
-Te gusta? Te la puedes poner si quieres
-En serio me la dejarías?
-Pues claro, el armario es de los dos, puedes coger lo que quieras
-Pero tú eres más grande que yo, seguro que me quedaría pequeña
-Pues póntela y mira a ver cómo te queda
Igor se puso la chaqueta, y le quedaba perfecta. En ese momento, Leo le agarró por la zona de la cremallera y acercó a Igor hasta que terminó haciendo que se sentará encima suyo. Mientras le acariciaba el pecho, Igor le acariciaba el pelo, deseando los dos que ese momento no se acabará nunca.
-Me alegra y mucho que Alfonso y tú ya os llevéis mejor
-Todas las cosas si se hablan salen mejor Leo
-Tendría que haberte dicho que Alfonso fue mi pareja hace tiempo, pero no pensé que fuera relevante
-Ya está Leo, no pasa nada, ya es pasado....cuéntame, donde vamos a ir?
-Vamos a ir a un bar de ambiente, creo que te va a gustar.
-Un bar de ambiente? Te puedes creer que no he ido nunca a uno?
-En serio?
-En serio. Nunca lo he visto como algo realmente importante en mi vida, creo que eso de encerrarme en un sitio solo para nosotros me parece a estas alturas de la vida bastante fuera de lugar
-Me parece una idea muy interesante y una opinión muy interesante para una persona tan joven, pero piensa que bares de ambiente siempre los ha habido y siempre los va a haber, mira Chueca
-Tampoco he ido jamás a Chueca
-Pues un día te llevaré a Chueca, te va a parecer divertido
-Ya lo veremos
-Bueno vamos a terminar de arreglarnos que Alfonso nos estará esperando
-Si, no hagamos esperar
Leo e Igor se terminaron de vestir, y, cuando salieron al salón vieron a Alfonso sentado en el sillón de tela azul que Leo compro para sentarse a ver la tele, y, que una vez que compro el chaisse longue, quedó en desuso. Cuando salieron por la puerta, los dos se quedaron sorprendidos por lo elegante que se había vestido Alfono, con una americana negra con pedrería que al contacto con la luz llegaba a deslumbrar
-Madre mía, bonita chaqueta!
-Te gusta Igor? Es de Dolce y Gabbana
-Es muy bonita
-Cualquier día te la presto, te va a quedar muy bien, porque más o menos somos de una talla parecida
-Es que no se, una americana de Dolce Gabbana, es demasiado.... Si no es indiscreción, cuánto te ha costado?
-No me gusta hablar de dinero Igor, lo veo poco elegante
-Es por saberlo nada más
-Es parte de un traje, que vale 4800 euros
-4800 euros! Vaya locura
-Era un capricho
-Con eso casi tengo para comer todo el año
-Seguro que con un poco de suerte con el tiempo tendrás para chaquetas de estas créeme, soy un poco bruja y lo veo jajaja
-Menuda bruja estas tú hecha jajaja, venga vamos que al final me quedo en casa con la manta
Los tres se fueron caminando al bar en el que tantas aventuras y fiestas se habían pegado tanto Leo como Alfonso, y los tres iban con la misma sensación, de ir a un sitio nuevo para ellos. Para Igor era ir a un sitio en el que nunca había estado, algo que iba a descubrir en ese momento, y para los otros dos era redescubrir algo que habían abandonado hacía mucho años, ya que Alfonso se había marchado de la ciudad, y, aunque Leo seguía en ella, cuando empezó a salir con Laura, empezaron a dejar de frecuentar sitios en los que hubiese gays, por imposición de esta. Los tres estaban nerviosos, algo excitados, de ahí que el camino hacia la calle en el que estaba situado el local se hiciera casi en silencio.
Cuando llegaron, lo que allí encontraron les dejo con una sensación muy desconcertante. El bar había sido completamente remodelado. Ya no quedaba rastro de aquellas mesas de mármol rosado, y de las sillas roídas con tapicería de leopardo que le daban al local un aire hortera pero con encanto. En su lugar había mesas altas de metacrilato y unos taburetes de cuero rojo, muy modernos pero con nada de calidez, y los cuadros de los artistas de la ciudad se habían sustituido por pósters de las grandes divas gays de la historia: Cher, Madonna, Beyonce, Rihanna, Elton John.....había espacio para las divas patrias, como Mónica Naranjo o Malu, e incluso sitio para personaje tan dispares cómo la Drag Queen RuPaul. A los tres les pareció muy moderno pero muy tópico, muy cuidado pero con nada de personal. Aun así entraron y se pidieron una copa, para después sentarse en una de las mesas, al lado de una estatua de un torso desnudo con un arnés de cuero.
-Pues sí que ha cambiado esto después de tanto tiempo
-Si Alfonso, no lo recordaba así, es tan.....
-Típicamente gay
-No lo podía definir mejor, tú qué opinas Igor?
-No está mal no?
-No te gusta verdad?
-No es que no me guste, es que la gente me mira mucho
-Eres la novedad Igor, todo el mundo está pendiente de ti
-Ya, pero hay gente que no me quita el ojo de encima, me hace sentir incómodo
En ese momento se les acercó un muchacho con barba, que llevaba todo el tiempo observando con detenimiento a Igor desde que había entrado por la puerta. Como no quería entrar directamente a hablar con Igor, directamente se puso a hablar con Alfonso
-Hola, qué tal de dónde sois?
-El y yo somos de aqui, aunque yo llevo un tiempo viviendo fuera, y el es de un pueblo de alrededor, tú?
-Yo soy de Ávila, pero me quedo aquí por estudios, como os llamáis?
-Igor, Alfonso, y Leo
-Encantado chicos....y, dime Igor, que haces por aquí?
-Estoy trabajando aquí cuidando personas mayores
-Que encantador....y esta soltero?
-Esa era la pregunta del millón no?
-JAJAJA, como verás no te he quitado ojo en todo momento
-Si, ya me he fijado, pero siento desilusionarte, pero Leo es mi novio
-Ooooh, vaya, una pena entonces, que os lo paséis bien chicos
-Lo mismo digo, Agur!
Leo estuvo en todo momento callado, analizando la escena detenidamente. Complacido vio como Igor detuvo al chico, el cual ni había dicho su nombre, indicándole que su pareja estaba al lado suyo, y que no tenía nada que hacer. Cuando el muchacho se fue, Leo cogio de la cintura a Igor y le empezó a besar en el cuello.
-Me ha encantado cuando le has dicho que soy tu novio
-No es lo que eres? Pues ya está
-Pero me ha encantado la forma de pararle los pies que has tenido
-A mí esta gente que te entra con el cuchillo me dura un asalto, me parece fuera de sentido que ataquen así tan directamente
-Y a mí me encanta que seas así de directo
Durante el resto de la noche, Alfonso y Leo estuvieron encontrándose con un montón de viejos conocidos de su etapa más loca. Gente con la que habían vivido un montón de aventuras, y a los que el paso del tiempo en muchos casos había causado muchos estragos. Leo y Alfonso se sentían unos chavales al lado de ellos, pese a ser incluso mayores en edad. Mientras bailaban, se les acercó un hombre algo mayor que ellos, con la cabeza afeitada, muy bien vestido, que directamente fue a por Leo e Igor
-Hola
-Buenas
-Os lo tenía que decir, hacéis una pareja increíble, sois muy guapos
-Mucha gracias
-Perdón por la grosería, me llamo Arturo, pero todos me llaman Tamudo, y dirijo una agencia de modelos
-Encantados, nosotros nos llamamos Igor y Leo
-He estado observando un momento, y necesitaría un par de chicos para hacer un pequeño desfile, y creo que me encajáis completamente en el perfil que busco
-Gracias, pero no sé si estamos preparados para ello
-Bueno, no pasa nada, si cambiáis de opinión esta es mi tarjeta
-Muchas gracias
-A vosotros por vuestra atención
Arturo se fue, y Leo e Igor volvieron con Alfonso, el cual estaba muy entretenido con un chico pelirrojo, muy definido de musculatura, el cual no dejaba de hacerle arrumacos. Leo le hizo señas de que ellos dos se iban a casa, y le pasó las llaves, a lo que Alfonso les contesto con el pulgar, dando su ok. Mientras iban de vuelta a casa, Leo e Igor comentaron la oferta de Tamudo
-Tu como lo ves Igor, quieres que nos acerquemos?
-No se Leo, vale que a mí me gusta la moda, y las últimas tendencias, pero no me veo yo desfilando
-A mí no me parece una mala idea, tienes buen cuerpo y eres guapo, podías ganar mucho dinero
-No se Leo....déjame pensarlo
-Lo consultaremos con la almohada.....si es que te dejo dormir
-No me quieres dejar dormir?
-Según estas hoy de guapo.....no
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