jueves, 27 de septiembre de 2018

AGUA CALIENTE

Leo se metió en la ducha, deseando que la puerta sonase pronto, y que Igor no tuviese que escuchar sus llantos de rabia y de incomprensión por dejar escapar de una manera tan estúpida a una persona por la que estaba empezando a sentir algo muy especial. Por otro lado, Igor seguía intentando coger fuerzas, pero las maletas pesaban demasiado, parecía que no se quisieran ir de donde empezaban a sentirse muy a gusto y muy tranquilas, al igual que él, después de tantos años sin notar ese sentimiento.

La ducha cogia temperatura, Leo se quitó la bata, y se metió dentro. Mientras el agua corría alrededor de su cuerpo, a él se le derramaban las lágrimas. No quería que Igor se fuera, pero tampoco era capaz de negar que saber que hacía cosas que ante todo le dañaban a sí mismo le daban mucho miedo, pánico, porque él ya sabía lo que era perder a un gran amigo dentro del infierno de las drogas, y mucho menos estaba dispuesto a perder a alguien que le empezaba a importar tanto se perdiese en ese mismo infierno

La puerta no sonaba, Leo se estaba impacientando, y hasta cierto punto, agobiando. Por un lado se moría de ganas de que Igor estuviera allí, que hubiese cambiado de opinión, que deshiciera la maleta, pero sabía que, si en ese momento salía de la ducha y le veía aún ahí, se iba a derrumbar e iba a empezar a llorar como un niño desconsolado, implorando que se quedase, lo cual, a sus treinta y muchos años, iba a resultar muy ridículo.

Mientras tanto, Igor ahí seguía, pensando, de frente a la puerta, como si fuese un niño castigado en el rincón de pensar. En el fondo era un niño castigado, y así se sentía, porque sabía que por una tontería que el sabía que estaba mal, se sentía expulsado del paraíso que en el fondo sabía que era lo que deseaba y necesitaba. por una vez, sintió que el error había sido suyo solamente, y que si quería que la situación se recondujera, el iba a tener que dar el paso. Pero tenía la duda de si Leo iba a poder pasar por alto las disculpas que le diera, y estaba bloqueado, sin saber qué decisión tomar. Finalmente, optó por la decisión drástica, se quito la ropa, y se fue al baño, donde no sabia que Leo, en el fondo también lo estaba esperando.

Cuando se abrió la puerta del baño, a Leo le dio en el corazón un vuelco. Había dado por hecho que Igor se había marchado, por lo que verle aparecer sin ropa, y metiendose en la ducha con el, le dejo en estado de shock. Pero le llenó de alegría, porque en el fondo lo deseaba con todas sus ganas.

-Al final no te has ido
-Lo siento Leo
-Lo qué?
-Que lo siento! Que no debí decirte lo que te dije, que no quiero irme de aquí , y que estate tranquilo, que no voy a volver a consumir drogas, si eso es lo que te hace feliz
-Vale
-Vale?

Igor se quedó esperando la respuesta de Leo, mientras el agua caliente empapaba su pelo rizado y corto. Leo, que empezaba a dibujar una sonrisa que tenía totalmente descolorado a Igor, empezó a acariciar sus hombros, sin decir palabra. Después, empezó a besarlos suavemente, ante la incredulidad de Igor, que esperaba un reproche, una reprimenda, o un gesto de desaprobación , pero en lugar de eso, veía como Leo empezaba a besarle el cuerpo mientras los dos se empapaban

-No piensas decir nada?
-Calla, solo déjate llevar

Leo empezó a besar en los labios a Igor, hasta que este empezó a soltar pequeños suspiros por ellos. Salió de la ducha, y, sin secarse, lo agarro en brazos para sacarlo de la bañera y llevarlo a la cama. Allí empezó a besarle con fuerza, dándole a entender que lo último que hubiese deseado era que abandonara su casa. Cuando acabaron de besarse, Leo apoyo su cabeza sobre el pecho de Igor, mientras esté acariciaba su pelo suavemente

-Quiero que me controles, soy un peligro cuando estoy solo
-Pero no decías que eras una persona libre? Que no podía pretender que te controlara, cuando nos conocemos desde hace una semana?
-Pues me he dado cuenta que necesito que alguien esté a mi lado para evitar que me equivoque, pero que me lo dice de una manera tranquila, sin gritos, sin golpes, llevándome por el buen camino, y creo que esa persona puedes, o debes, ser tu.
-Por qué debo ser yo, Igor ?
-Porque desde el día que te vi, sentí que eras algo diferente, en el café con tu amiga, te veía y sentía ganas de acercarme, porque era como si algo me dijera que quería algo así, en mi vida.
-Es muy pronto para decir esto, es más, no eras el prototipo de persona que quisiera a mi lado, pero.....
-Pero que?
-Pero desde el día que estuvimos hablando, empecé a sentir la necesidad de verte más , hablar más contigo, de tenerte cerca. Eso sí, espero que no vuelvas a ponerme en la disyuntiva que me has puesto antes
-Por qué?
-Porque entonces seré yo el que abra la puerta
-No va a ocurrir más créeme. Quiero cambiar, y que tú veas esos cambios. Quiero que confíes en mí
-Ya confio en ti, no hace falta que cambies, solo quiero que no hagas cosas que sabes que te van a hacer daño
-Si, solo quiero que mi vida siga por el camino que debe de seguir, debe de continuar, por mi bien, por el tuyo, por el de mis padres, que les he dado muchos disgustos, por este camino.
-Y yo te ayudaré, en todo lo que pueda, siempre que te dejes ayudar
-Me va a costar, soy una persona que le cuesta pedir ayuda, que le cuesta decir las cosas, que le cuesta decir que me gusta, y que no
-Pues tendré que enseñarte a decir no, si no quieres hacer algo, o a decir todo lo que sientes, es lo más básico en una relación
-Pero ya tenemos una relación ?
-Si, no sé exactamente qué tipo de relación pero si, es una relación
-Que tipo de relación quieres tener conmigo Leo?
-La que tú quieras que tengamos
-Sabes que me apetece ahora?
-Que quieres hacer Igor
-Es que sabes que me ocurre contigo? Que cada vez que te veo desnudo me dan ganas de hacer muchas cosas, y he pensado que untarte de chocolate....y empezar a lamerte todo el cuerpo....
-Si? Como lo estás haciendo ahora?
-Si, pero con chocolate debes de saber aún más rico
-Pues no tengo chocolate, pero me pongo el pantalón y me bajó a por ello
-Sin él calzoncillo ni nada?
-Si, sin calzoncillos ni nada
-Puedo bajar contigo?
-Si, pero con una condición
-Cuál
-Que bajes igual que yo, así puedo deleitarme acariciandote cuando menos te lo esperes
-Estas viendo cómo me estoy poniendo?
-Si, lo veo
-Y si sigues tocando se pondrá peor
-No te quejes tanto que bien te gusta
-Si es verdad si, me encanta

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