jueves, 13 de septiembre de 2018

CONFESION A MEDIANOCHE

Leo estaba preocupado. Igor llevaba sin contestar sus mensajes desde hacía rato, y empezó a pensar varias posibilidades, lo que le llevaba a pensar a cada momento cosas más disparatadas, y a comerse la cabeza cada vez más. Cuando terminó de trabajar, salió a dar un paseo por la calle, con tal fortuna que, al pasar por la comisaría de policía, vio a Igor salir de ella, con la cabeza magullada, y lágrimas en los ojos. Al acercarse, Igor se sorprendió, y un par de lagrimas brotaron de sus ojos.

-Igor por dios que te ha pasado?
-Nada Leo, no ha ido nada....
-Como que no ha sido nada? Tienes la cara destrozada! Que te ha pasado?
-Que no ha sido nada Leo, no insistas
-Ha sido Tu ex verdad?
-Leo.....

En ese momento, Igor rompió a llorar, y Leo le abrazó fuertemente para intentar de consolarlo. Vio que iba sin abrigo, así que le prestó el suyo, y le subió al coche. Definitivamente, ese día no iba a pasar la noche en su casa, no lo iba a permitir, ese día iba a pasar la noche con el, era el sitio más seguro que se le podía ocurrir en ese instante, más teniendo una habitación libre.

Cuando llegaron a casa, Leo le dejó algo de ropa suya para dormir, y le dio ropa de baño para que se diera una ducha caliente. Igor se pasó un buen rato metido en ella, y cuando salió, Leo se puso a curarle las heridas. Le había preparado algo de cena, pero Igor no tenía apenas apetito, y tampoco muchas ganas de hablar, así que Leo le preparo la cama y este se metió en ella.

La noche pasaba lenta, muy lenta, y Leo apenas conciliaba el sueño. Le dolía el hecho de que le hicieran eso a Igor, de no poder haberlo evitado, y sobre todo, le dolía que Igor lo pasara tan mal por alguien que le hacía solamente daño. Cada vez agarraba con más fuerzas la almohada, tanto que estuvo a punto de rasgarla. En ese momento, Igor abrió la puerta de su dormitorio, preguntándole si le dejaba pasar la noche con el. Leo le contestó que para eso no tenía que pedir permiso, por lo que Igor se metió en la cama de Leo, y este lo abrazó por detrás con firmeza, para tratar de rearmarlo anímicamente.

-Gracias por preocuparte de mi tanto
-No tienes que darlas, solo quiero que estés bien
-Cuando me llevo la policía a poner la denuncia, me daba mucha vergüenza llamarte
-Me tenías que haber llamado, hubiese estado contigo en todo momento, y hubiese sido más fácil
-Pero no quería que pensaras que soy un imbecil por haber dejado por qué llegara tan lejos
-Nunca, jamás pensaría eso de ti, bastante has sufrido con ese cabron
-Tenía que haberlo cortado antes, pero me daba miedo que hiciese esto
-Que pasa que está no es la primera vez que te pega?
-Al principio no lo hacía, yo sabía que hacía cosas que no estaban bien, pero no le valoraba, simplemente le quería tanto que directamente lo obviaba, pero luego las cosas empezaron a cambiar.....se quedó sin trabajo, empezó a beber más, a drogarse más, y me culpaba a mi de todo, y me empezó a pegar.
-Y tú no hiciste nada cuando te dio la primera paliza?
-La primera vez me fui a casa de mis padres, no quería verle, pero empezó a mandarme rosas, a pedirme disculpas, a jurarme que no lo volvería a hacer, y me lo creí, pero volvió a hacerlo
-Y no volviste con tus padres?
-Se las arregló para que me dejara de hablar con ellos, me separó de mi familia, de mis amigos, de toda la gente que me importaba, y me dejo solo, menos mal que la última vez, mi padre vino a mi casa a buscarme y me llevo al hospital con un brazo roto. Ese mismo día decidí a venirme aquí, allí nunca estaría tranquilo. Le puse la denuncia, y tiene una orden de alejamiento, pero se ve que me ha encontrado, así que tendré que huir de nuevo a donde no me encuentre
-No, no vas a huir, no puedes estar todo el tiempo escapando de esta tortura, no mientras yo esté aquí
-Pero es muy agresivo, muy peligroso, te puede hacer mucho daño!
-No creo, es un cobarde, y la próxima vez se va a encontrar conmigo de frente
-Por qué haces esto por mí?
-Porque creo que debo hacerlo
-Nadie lo había hecho antes
-El que?
-Protegerme como lo haces tú, te conozco de hace poco pero me siento muy seguro contigo a mi lado
-Conmigo a tu lado no pasarás más miedo, ni tendrás que huir

Leo empezó a besar con cariño el cuello de Igor, y este dejo de llorar, para acariciar con cariño sus brazos, los cuales le amarraban fuertemente por la espalda, a modo de coraza. En cuanto se quedó dormido, Leo le empezó a acariciar su pelo rubio, murmurándole al oído que no tuviese más miedo que él ya estaba a su lado.

A la mañana siguiente, Leo e Igor acordaron que a partir de ese momento Igor se iba a vivir a la casa de Leo. En donde vivía no era sitio seguro, y por tanto necesitaba un sitio donde poder entrar y salir con tranquilidad. Fueron a su casa y recogieron las cosas de Igor, y llamaron a su casera para comunicarle que iba a dejar de vivir allí. Después fueron a casa de Leo a instalar las pertenencias de Igor en la habitación de invitados. Una cosa es que entre ellos hubiera algo que estaba empezando a brotar, y otra es que las cosas fueran más deprisa de lo necesario

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